ASTURIAS

El Principado de Asturias (en asturiano Principáu d'Asturies) es una comunidad autónoma uniprovincial de España. Recibe el nombre de Principado por razones históricas, al ostentar el heredero de la Corona de España el título de Príncipe de Asturias. Su capital es la ciudad de Oviedo.

El término Asturias, recibe el nombre de sus antiguos pobladores, los Astures, primitivos habitantes de las orillas del Astura (Esla) hasta la dominación romana. El nombre de Astures englobaba no sólo a los de la Meseta (Cismontanos) sino también a los del norte (Transmontanos).

Astura (que antiguamente se llamaba Estura o Estula) tomaría la raíz del céltico -stour, que significa «río». Dicho topónimo aparece en Bretaña, donde Plinio habla del río «Stur» ; hoy en día existen tres ríos Stour en Kent, Suffolk y Dorset. En la desembocadura del Elba hay otro río Stör, llamado antiguamente «Sturia». Asimismo, en el Piamonte se ubicaba la tribu celta de los Esturi y un río Stura. La misma raíz perdura aún hoy en el gaélico y el bretón en las palabras ster y stour con el significado de «río».

Localización

Asturias se encuentra situada en la costa septentrional de España. Limita al oeste con Galicia, al este con Cantabria, al sur con Castilla y León y al norte con el Mar Cantábrico.

Tras la muerte del rey Don Pelayo (hacia el año 737), el territorio asturiano abarcaba desde el río Eo al río Asón.

En la mayoría de los mapas cartográficos hechos desde el siglo XVI se ve una Asturias dividida en dos: Las Asturias de Oviedo y las Asturias de Santillana. Las de Oviedo tenían su frontera occidental en el río Eo y por la parte oriental en el concejo de Ribadesella, donde comenzaban las de Santillana. Esta llegaba poco hasta más allá de Santander, situándose su frontera oriental en el río Asón. Por el sur las Asturias limitaban con la Cordillera Cantábrica.

En el mapa cartográfico editado en 1700 por Charles Hubert (primer geógrafo del rey de España) empieza a nombrarse Principado de Asturias, estando divido aún en la de Oviedo y la de Santillana. En el año 1778 las Asturias de Santillana se integran definitivamente en la Provincia de los Nueve Valles de Cantabria.

El contorno actual se establece en la división territorial de 1833, que divide España en provincias a imitación de la francesa. Comprende los territorios de la comarca histórica de las Asturias de Oviedo, retornando los concejos de Ribadedeva, Peñamellera Alta y Peñamellera Baja que pertenecían a las Asturias de Santillana ahora en la Provincia de Cantabria.

Contexto geográfico.
Su territorio es de unos diez mil kilómetros cuadrados y cuenta con una población que supera ligeramente el millón de habitantes. El idioma oficial es el español, aunque también se emplea el asturiano o bable. Éste no goza de oficialidad, pero sí de una especial protección de acuerdo al Estatuto de Autonomía de Asturias.

Las principales poblaciones asturianas se concentran en la zona central del principado, desde la costa al interior, siguiendo los valles mineros. La ciudad más poblada es Gijón, con 274.472 hab., seguida de la capital autonómica, Oviedo, con 214.883 hab. y de Avilés, que tiene 83.358 hab. Otros municipios o concejos cuya población ronda los 50.000 habitantes son Siero (49.376 hab.), Langreo (46.076 hab.) y Mieres (45.645 hab.). Los datos son del INE, a 1 de enero de 2006.

Historia de Asturias
Ocupada por grupos humanos desde el Paleolítico Inferior, durante el superior Asturias se caracterizó por las pinturas rupestres del oriente de la Comunidad. En el Mesolítico se desarrolló una cultural original, el asturiense; a continuación se introdujo la Edad de Bronce, caracterizada por los megalitos y túmulos. Durante la Edad de Hierro, con raíces en la tradición local del Bronce Final Atlántico, se desarrollaron un conjunto de comunidades que construirían y habitarían en castros. Estas poblaciones evolucionarían localmente durante todo el primer milenio antes de nuestra era, hasta la llegada de los romanos al Noroeste peninsular, que percibirían a estas gentes como parte de una realidad étnica (los astures) que no se correspondería con la realidad, ya que dificilmente esas comunidades mantendrían una conciencia clara de pertenecia a una estructura sociopolítica más allá de unidades locales, comarcales, estructuradas en unidades territoriales como valles o cuencas fluviales.

La conquista romana entre 29 y 19 adC hizo entrar a Asturias en la Historia. Durante este período romano destacan las labores mineras realizadas por el Estado Romano, con el oro del Occidente asturiano como centro del esquema territorial en época altoimperial. La explotación minera de las riquezas auríferas decaería entre los siglos II-III d.C., en favor de las minas romanas de la región de la Dacia, conquistada para el Imperio entonces. El otro esquema complementario de estos momentos serían las explotaciones agropecuarias de multitud de villas romanas como las de Veranes (Gijón) o Memorana (Lena), además del surgimiento de núcleos urbanos fortificados como Gijón.


Tras varios siglos sin presencia extranjera, los suevos y visigodos intentaron ocupar el territorio en el siglo VI, que terminaría a principios del siglo VIII con la invasión musulmana. El territorio, como había sucedido con Roma y Toledo, no fue fácil de someter, estableciéndose en 722 una independencia de facto como Reino de Asturias. La monarquía asturiana daría paso en el siglo X al Reino de León. Durante los siglos medievales, el aislamiento propiciado por la cordillera cantábrica hace que las referencias históricas sean escasas. Tras la rebelión del hijo de Enrique II de Trastámara, se establece el Principado de Asturias. Si hubo varios intentos de independencia, los más conocidos fueron el conde Gonzalo Peláez o la reina Urraca (la asturiana), que aún consiguiendo importantes victorias al final fueron derrotados por las tropas castellanas.

En el siglo XVI el territorio alcanzó por primera vez los 100.000 habitantes, número que se duplicó con la llegada del maíz americano en el siglo siguiente.

El 8 de mayo de 1808, la Junta General del Principado de Asturias declara la guerra a Francia y se proclama soberana, creando ejército propio y enviando embajadores al extranjero, siendo el primer organismo oficial de España en dar ese paso. El 1 de enero de 1820, el oficial Rafael de Riego, oriundo de Tuña (Tineo), se subleva en Cádiz proclamando la Constitución de 1812.

A partir de 1830 comienza la explotación del carbón, iniciando la revolución industrial en la comunidad. Más tarde se establecería la industria siderúrgica y naval.

El 6 de octubre de 1934 comenzó un alzamiento revolucionario en la cuenca minera provocada porque los revolucionarios no admitieron la entrada de la CEDA en el gobierno, algo que entendían como un avance del fascismo en España. La Revolución de 1934 tuvo a Asturias por escenario principal.

Durante la revolución de 1934, protagonizada por los mineros de las Cuencas, Oviedo queda asolada en buena parte: resultan incendiados, entre otros edificios, el de la Universidad, cuya biblioteca guardaba fondos bibliográficos de extraordinario valor que no se pudieron recuperar, o el teatro Campoamor. La Cámara Santa en la Catedral, por su parte, fue dinamitada.

La Guerra Civil produjo la división de Asturias en dos bandos, al sumarse Oviedo al levantamiento el 19 de julio. El 25 de agosto de 1937 se proclama en Gijón el Consejo Soberano de Asturias y León presidido por el dirigente sindical y socialista Belarmino Tomás, terminando el conflicto el 20 de octubre de 1937. Tras veinte años de estancamiento económico, se produjo la definitiva industrialización de Asturias.

Fuertemente afectado por la reconversión industrial de la década de 1990, el Principado intenta actualmente potenciar sus abundantes recursos paisajísticos y naturales con vistas al turismo.

En la actualidad el mayor movimiento social que vive Asturias es el de la lucha por la oficialidad del asturiano y se está viviendo un aumento del movimiento nacionalista, pese a que este nunca consiguió representación en la Junta General.

Mitología de Asturias
En Asturias se han creado mitos que desde muy antiguo se han hecho populares, llegando hasta nuestros días los más conocidos:

Xanes Son ninfas de cabello rubio y muy hermosas que viven cerca de las fuentes. Tienen muchos poderes, como cuidar el ganado, proteger a los enamorados; encantar personas; raptar a los hijos de los aldeanos y dejar a sus hijos, "xaninos" en su lugar, para que los alimenten; etc.

El Trasgu Es un personaje pequeño, cojo y con un gorro encarnado. Le gusta hacer travesuras. Entra en las casas cambiando. Para que no vuelva se le pide que haga cosas que no puede y al no poder, por vergüenza no vuelve.

El Ñuberu Es el genio conductor de la nube y la tormenta y es el equivalente en la mitología asturiana del Zeus griego o el Júpiter Romano, suele representarse como un anciano fornido de larga barba y cabellos blancos cubierto con un manto y sombrero de color gris y una vara en la mano

El Cuélebre Es una gran serpiente alada (equivalente al mito del dragón) que vive en lo más profundo de las cuevas guardando tesoros.


Las Ayalgas Son hermosas, pero menos que las Xanas. Su belleza es terrena sin nada diabólico. En definitiva, pertenecen al grupo de mujeres encantadas obligadas a vivir en misteriosos palacios llenos de grandes riquezas, guardados por horrorosos cuélebres (enormes culebras con alas) que parecen escapados del amplio catálogo de los reptiles prehistóricos.


Las Lavanderas Son también de la misma familia de los Nuberos. Su físico es desagradable; son viejas de rostro reseco y anguloso, que contrasta extrañamente con una cabellera abundante y blanca, semejante a una desflecada cola de espuma. Los ojos agudos se entornan turbiamente, con mirada huidiza. Voz monótona y herrumbrosa. Viven en las orillas de los ríos o bajo las aguas espumosas. Toda su aparente decrepitud desaparece al agitarse febril y regocijadamente, mezclándose con los remolinos de las aguas en las crecidas.


Las Almas en Pena Muy frecuentes son estas apariciones que con sus quejumbrosas peticiones de misas o reparación de faltas, etc., aterrorizan a los familiares. Los relatos sobre almas en pena suspendían el ánimo, inevitablemente, en las reuniones invernales al amor del hogar.
 

 

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CASTILLA Y LEÓN



Castilla y León (denominada también en la legislación autonómica Comunidad de Castilla y León) es una comunidad autónoma española constituida en 1983 cuyo territorio se sitúa en la parte norte de la meseta de la península Ibérica, y se corresponde mayoritariamente con la parte española de la cuenca del Duero. Está compuesta por las provincias de Ávila, Burgos, León, Palencia, Salamanca, Segovia, Soria, Valladolid y Zamora. Es la comunidad autónoma con mayor extensión de España.

El Estatuto de Autonomía de Castilla y León declara en su preámbulo:

Los antiguos reinos de Castilla y León han mantenido a lo largo de los siglos una identidad histórica y cultural claramente definida dentro de la plural unidad de España. Al ejercer, por abrumadora mayoría de sus instituciones representativas provinciales y locales, el derecho a su Autonomía, en los términos que establece la Constitución española, el pueblo castellano-leonés ha expresado su voluntad política de organizarse en Comunidad Autónoma, reanudando así aquella identidad.

El Estatuto de Autonomía no estableció una capital. Inicialmente las Cortes se instalaron de forma provisional en Burgos; también se discutió la posibilidad de fijar una capitalidad en Tordesillas, aunque la decisión final fue instalar las Cortes de manera provisional en el castillo de Fuensaldaña. Finalmente, mediante una Ley Orgánica fue aprobada en 1987, se estableció que la Junta de Castilla y León y las Cortes tuvieran su sede definitiva en la ciudad de Valladolid.

El 23 de abril se celebra el Día de Castilla y León, en conmemoración de la derrota sufrida por los ejércitos de las ciudades castellanas partidarias de los Comuneros durante la guerra homónima en la localidad Villalar (actual provincia de Valladolid).

Localización

Limita al norte con el Principado de Asturias, Cantabria y el País Vasco, al este con La Rioja y Aragón, al sur con Comunidad de Madrid, Castilla-La Mancha y Extremadura, y al oeste con Galicia y Portugal, y consta de nueve provincias: Ávila, Burgos, León, Palencia, Salamanca, Segovia, Soria, Valladolid y Zamora.

Historia
La comunidad autónoma de Castilla y León es el resultado de la unión en 1983 de nueve provincias. Las tres que se habían definido en 1833 como agrupadas en la León y seis agrupadas en la de Castilla la Vieja, exceptuando en este último caso las provincias de Santander (actual Comunidad Autónoma de Cantabria) y Logroño (actual Comunidad Autónoma de La Rioja).


En el caso de Cantabria se defendió la creación de una comunidad autónoma por motivos históricos, culturales y geográficos, mientras que en La Rioja el proceso resultó más complejo debido a la existencia de tres vías, fundamentadas tanto en motivos históricos como socio-económicos: unión a Castilla y León (UCD), unión a una comunidad vasco-navarra (PSOE, PCE)[cita requerida] o creación de una autonomía uniprovincial, opción tomada ante el apoyo mayoritario de su población.


Historia de Castilla y León

La unión dinástica de la monarquía de los reinos históricos de León y de Castilla (que había nacido como parte del anterior), que generó lo que se hubo venido en llamar Corona de Castilla, se produjo, por primera vez cuando Fernando I hereda el Reino de Castilla, en 1037, y se casa con Sancha I reina de León: así en una sola pareja se establece una unión nominal que se romperá al morir el Rey. Siguiendo la tradición leonesa medieval el mayor de los hijos heredera el patrimonio paterno (Castilla) y el segundo el materno (León).

La segunda unión dinástica de Castilla y de León se producirá en el reinado de Alfonso VI de León, a la muerte de su hermano Sancho de Castilla, quien previamente había desposeído a Alfonso de su reino de León; y la tercera y definitiva unión de ambos reinos se produce bajo el reinado de Fernando III el Santo que en 1230, siendo ya rey de Castilla, tras el Pacto de las Damas que deja fuera a Sancha II y a Dulce —hijas de Alfonso IX y herederas del reino— se corona rey de León con gran oposición del clero y la nobleza media leonesa. Con el infante don Juan sigue habiendo conatos de separación durante más de un siglo. Sin embargo hasta siglo y medio después las cortes no se reúnen juntas, en León, que en 1188 había sido sede de las primeras Cortes de la Historia de Europa.

Las bases de la reunificación de los reinos de Castilla y León, separados tan solo siete décadas, se habían puesto en 1194. Alfonso VIII y Alfonso IX firmaron en Tordehumos el tratado por el que se pacificaba la zona de Tierra de Campos y se ponían las bases de una futura reunificación de los reinos[cita requerida], consolidada en 1230 con Fernando III, el Santo. Este acuerdo ha pasado a la historia como Tratado de Tordehumos.

Las Cortes del Reino de León, cuyos orígenes más remotos se sitúan a principios del siglo XII, pueden enorgullecerse de ser una de las instituciones de representación en sede parlamentaria más antiguas de Europa.

Antes que en ningún otro lugar del viejo continente[cita requerida], en las Cortes aparecen representantes de las ciudades y de las villas, al lado de los estamentos tradicionales del Clero y la Nobleza, como consejeros naturales del rey.

Con estas características, la primera convocatoria de Cortes de las que se tiene constancia escrita es la efectuada por Alfonso IX de León en 1188, a la que más tarde se sumarían nuevas asambleas en 1202 y 1208.

Por lo que se refiere al reino de Castilla, la primera curia, que es el término con el que se designan las asambleas numerosas o extraordinarias para tratar de los asuntos del reino, es probable que se celebrara a convocatoria de Alfonso VIII en el año de 1187, en la localidad de San Esteban de Gormaz, y con la asistencia de los hombres principales de cincuenta ciudades.

Pueden citarse la asamblea celebrada en Valladolid en 1217 para rendir homenaje a Fernando III como rey de Castilla y la curia convocada dos años más tarde en Burgos por el mismo Rey.


Fachada de la Catedral de BurgosTodas estas asambleas que tienen lugar a lo largo del siglo XII y principios del XIII, y que tendrían su continuidad en los siglos siguientes, constituyen, por tanto, el antecedente más remoto de las actuales Cortes de Castilla y León e incluso de la tradición parlamentaria del continente europeo.

Ese carácter pionero fue el resultado directo de la temprana autonomía de las villas y ciudades de la Corona de Castilla (que en ese momento era una zona repoblada en plena reconquista), junto con la aplicación del Derecho Romano, que permitió con sus aportaciones teóricas la convocatoria de los municipios y su participación.

Evidentemente, las Cortes medievales guardan poco parecido con las actuales Asambleas Parlamentarias. A diferencia de éstas, no fueron democráticas (en el sentido moderno del término) porque no ostentaron una representación directa de la población. La Revolución Francesa, y con ella, las categorías fundamentales del parlamentarismo moderno, tardaría aún muchos siglos en llegar.

Sin embargo, hay que reconocerles haber constituido el precedente inmediato, el germen primero de los actuales Parlamentos europeos, y más concretamente de las Cortes de Castilla y León, unas instituciones llamadas a sentar las reglas de convivencia de los pueblos y articular su régimen de libertades.

Como Día de Castilla y León se ha escogido el la fecha histórica del 23 de abril, día en el que, en 1521, los comuneros castellanos fueron derrotados. Desde finales de la década, varias decenas de miles de castellanoleoneses acuden a Villalar de los Comuneros (Valladolid), a celebrar el Día. Como precursor y antecedente más remoto se cita el homenaje que El Empecinado realizó a los comuneros en Villalar en 1821.

Tras la posguerra que siguió a la Guerra Civil Española (1936-1939), el medio rural de la actual Castilla y León experimentó una pérdida de habitantes como consecuencia de la emigración a las grandes ciudades (Madrid, Barcelona, Bilbao, etc.) o extranjero (Alemania, Francia, Suiza, entre otros). El surgimiento de un potente núcleo industrial en Valladolid, de la mano la planta de automóviles Renault y del ingeniero Manuel Jiménez Alfaro, empujó industrialmente la región y mitigó la pérdida poblacional. No obstante, la dinámica actual sigue mostrándose preocupante en el conjunto de la comunidad, puesto que las tendencias generales continúan siendo a la despoblación, con la práctica excepción de Valladolid.


Contexto Geográfico

La morfología de Castilla y León está formada, en su mayor parte, por la Meseta y un cinturón de relieves montañosos. La Meseta es una altiplanicie, que tiene una altitud media cercana a los 800 m, está cubierta por materiales arcillosos depositados que han dado lugar a un paisaje seco y árido.

Siguiendo la morfología de la zona se pueden observar: al norte, se encuentran las montañas de las provincias de Palencia y de León, con cumbres altas y espigadas, y las montañas de la provincia de Burgos, una prolongación de los montes vascos, donde las altitudes son más moderadas. En la parte nordeste se extienden las montañas de Zamora, con picos amesetados por la erosión. Al este, en las montañas sorianas, se puede apreciar el sistema Ibérico, presidido por el Moncayo, su cumbre más alta. Separando la Meseta septentrional de la meridional, al sur, se levanta el sistema Central donde se encuentran las sierras de Somosierra, Guadarrama, Gredos y Ministra, todas ellas con picos que superan los 2.000 m de altitud.

 

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MADRID



Madrid es la capital de España y de la Comunidad de Madrid, en la que se configuró la antigua Provincia de Madrid. Es conocida habitualmente como villa y corte. Con una población según el censo de 2006 de 3.128.600 habitantes y 3.205.334 según el padrón municipal de 2006 (5.843.031 contando su área metropolitana), es la mayor ciudad del país y la tercera área urbana de la Unión Europea.

Como capital de la nación, Madrid alberga las sedes del Gobierno, Cortes, principales centros de la Administración pública central, Instituciones y Organismos del Estado, así como de la residencia oficial de los reyes de España. En el plano económico, destaca como importante centro financiero e industrial, sede de numerosas empresas nacionales y de varias de las más grandes corporaciones del mundo, mientras que en el plano internacional, acoge la sede mundial de la Organización Mundial del Turismo (OMT) y organiza la feria FITUR. Madrid es un influyente centro cultural nacional y cuenta con museos de referencia internacional entre los que destacan el Museo del Prado, el Thyssen-Bornemisza y el Museo Reina Sofía.

Nacida a partir de un enclave musulmán (Mayrīt, مجريط; llamado en castellano antiguo Magrit, Magerit y Matrit), conquistado por Alfonso VI de León y Castilla en 1083, la villa fue elegida en 1561 como sede de la corte por Felipe II, siendo la primera capital permanente de la monarquía hispánica. Desde entonces, salvo un breve intervalo de tiempo entre 1601 y 1606 en el que la capitalidad pasó temporalmente a Valladolid, Madrid ha sido la capital de España y sede del Gobierno de la nación (excepto durante la Guerra Civil, en que el gobierno se trasladó primero a Valencia y luego a Barcelona).

Historia de Madrid

Prehistoria
Pese a que no se han encontrado restos fósiles humanos, sí se ha hallado gran variedad de útiles, especialmente en el entorno de Arganda del Rey y del Manzanares, que permiten probar la existencia de asentamientos humanos en las terrazas del río en el lugar que hoy ocupa la ciudad.


Época romana y visigoda
La conquista, colonización y pacificación romana de la península Ibérica dura casi 200 años, desde la Segunda Guerra Púnica hasta el 27 adC en el que completan la pacificación del norte del territorio y lo dividen en tres provincias. La región que actualmente ocupa Madrid se situaría en la Tarraconense.

Si bien es posible que durante el periodo romano el territorio de Madrid no constituyese más que una región rural, beneficiada por la situación de cruce de caminos y la riqueza natural, también existen pruebas de la posible existencia de un asentamiento urbano en el entorno de la calle Segovia y la ribera del Manzanares. Recientemente se ha hallado una antigua basílica visigoda en el entorno de la iglesia de Santa María de la Almudena.


Fundación musulmana

La iglesia de San Nicolás de los Servitas es la más antigua de Madrid, sin contar el desaparecido edificio que habría en el lugar de la actual Catedral de la Almudena. La torre-campanario, de estilo mudéjar, aún conserva la estructura original del siglo XII, aunque rematada por un chapitel barroco. La primera constancia histórica de la existencia de un asentamiento estable data de la época musulmana. En la segunda mitad del siglo IX, el emir de Córdoba Muhammad I (852-886) construye una fortaleza en un promontorio junto al río (en el lugar que hoy ocupa el Palacio Real) con el propósito de vigilar los pasos de la sierra de Guadarrama y ser punto de partida de razzias contra los reinos cristianos del norte. Junto a la fortaleza se desarrolla, hacia el sur, el poblado. Esta población recibe el nombre de Mayrīt (Magerit en su forma castellanizada), cuyo significado no está claro, pero que parece ser el híbrido de dos topónimos muy parecidos: uno mozárabe, matrice, con el significado de «fuente», y otro árabe, majrà, que significa «cauce» o lecho de un río. Ambos aluden a la abundancia de arroyos y aguas subterráneas del lugar. De este período, conocidos a partir de los diversos trabajos arqueológicos desarrollados en la ciudad a partir de 1975, se conservan algunos restos: la muralla árabe de la Cuesta de la Vega, la atalaya de la Plaza de Oriente y los vestigios de un viaje de agua de la Plaza de los Carros. En Madrid nació en el siglo X Maslama al-Mayriti, llamado "el Euclides andalusí", notable astrónomo y fundador de una escuela matemática en Córdoba.


Conquista castellana

Con la caída del reino taifa de Toledo en manos de Alfonso VI de León y Castilla, la ciudad fue tomada por las fuerzas cristianas en 1085 sin resistencia, probablemente mediante capitulación. La ciudad y su alfoz quedaron integrados en el reino de Castilla como territorios de realengo. Los cristianos sustituyen a los musulmanes en la ocupación de la parte central de la ciudad, quedando los barrios periféricos o arrabales, que en el periodo anterior eran habitados por una comunidad mozárabe, como morería. También existió una judería en el entorno del que sería más tarde barrio de Lavapiés. Durante el siguiente siglo, Madrid sigue recibiendo embates de los nuevos poderes musulmanes de la península, los almorávides, que incendian la ciudad en 1109 y los almohades, que la someten a sitio en 1197. La victoria cristiana de Las Navas de Tolosa alejan definitivamente la influencia musulmana del centro de la península.

De esta época proceden dos destacados hechos religiosos que marcan el desarrollo de la personalidad del cristianismo popular de Madrid: el "descubrimiento" de la imagen de la Virgen de la Almudena y la "milagrosa" vida de Isidro Labrador, que más tarde sería canonizado. La ciudad va prosperando y recibe el título de villa en 1123. Siguiendo el esquema repoblador habitual en Castilla, Madrid se constituye en concejo, cabeza de una comunidad de villa y tierra, la comunidad de villa y tierra de Madrid. El gobierno de la ciudad recae en todos los madrileños con el rango de vecinos, reunidos en concejo abierto hasta que en 1346, el rey Alfonso XI implanta el regimiento, en el cual ya sólo representantes de la oligarquía local, los regidores, gobiernan la ciudad. En 1152, el rey Alfonso VII estableció los límites de la comunidad de villa y tierra, entre los ríos Guadarrama y Jarama. En 1188, una representación de Madrid participa por primera vez a las Cortes de Castilla. En 1202, Alfonso VIII le otorgó su primer fuero municipal, que regulaba el funcionamiento del concejo, y cuyas competencias fueron ampliadas en 1222 por Fernando III el Santo.

A pesar del apoyo madrileño a Pedro I, posteriormente los soberanos de la casa de Trastámara residirían con frecuencia en la villa debido a la abundancia y calidad de sus cotos de caza, a la que son muy aficionados. Antes incluso, ya el libro de Montería de Alfonso XI anotaba: "Madrid, un buen lugar de puerco y oso", y posiblemente de esa característica derivaba el escudo que las huestes madrileñas llevaron a la batalla de las Navas de Tolosa. Posteriormente, un prolongado pleito entre el Ayuntamiento y la Iglesia, acabó con un acuerdo de reparto de pastos para ésta y pies de árbol para aquél, con lo que un árbol fue incorporado al escudo junto al oso u osa y las siete estrellas de la constelación homónima. La identificación del árbol con el madroño es más oscura, más allá de la homofonía con el nombre de la ciudad. Es habitual llamar a Madrid la ciudad del oso y el madroño.

En la Guerra de las Comunidades, Madrid se une a la sublevación contra Carlos I (1520) pero tras la derrota de los comuneros en Villalar, la villa es asediada y ocupada por las tropas reales. A pesar de todo ello, el sucesor de Carlos I, Felipe II decide instalar la corte en Madrid en 1561. Este hecho sería decisivo para la evolución de la ciudad y haría que los avatares del país y la monarquía, en mayor o menor medida, influyeran en el destino de la ciudad. Salvo un breve periodo entre 1601 y 1606 en que la corte se traslada a Valladolid, la capitalidad será consustancial a Madrid desde entonces. Una famosa expresión indicaba esa identidad: "sólo Madrid es corte", lo que, de forma conceptista, también se entendía al revés: "Madrid es sólo corte".
Con el establecimiento de la corte en Madrid, su población empieza a crecer de forma significativa. A la burocracia real, a los miembros de la corte y todas las personas necesarias para su sustento, se unen desheredados y buscavidas de todo el imperio. En 1625, Felipe IV derriba la muralla de la ciudad, ya sobrepasada y edifica la que será la última cerca de Madrid. Esta cerca constreñirá el crecimiento de la ciudad hasta el siglo XIX. Las tareas de gobierno se centralizan en el Alcázar Real, conjunto de edificaciones situadas en los terrenos que más adelante ocuparán el Palacio Real y la Plaza de Oriente. Paralelamente, se construye un palacio en el otro extremo de la ciudad, más allá de la cerca. Se trata del Palacio del Buen Retiro, del que se conservan sus jardines y la Sala del Trono, conocida como el Casón del Buen Retiro y utilizada por el Museo del Prado.

Geografía de Madrid

Ubicación
La ciudad de Madrid se encuentra en la zona central de la Península Ibérica, a pocos kilómetros al norte del Cerro de los Ángeles, centro geográfico de ésta. Las coordenadas de la ciudad son 40°26′ N 3°41′ O y su altura media sobre el nivel del mar es de 667 m. El contexto geográfico y climático de Madrid es el de la Submeseta Sur, dentro de la Meseta Central. La ciudad está situada a pocos kilómetros de la sierra de Guadarrama e hidrográficamente se encuentra emplazada en la cuenca del Tajo.


Hidrografía

Mapa con los cursos de agua de la ciudad de Madrid y su entorno.El principal río de de Madrid es el Río Manzanares, que penetra en municipio en el entorno del Monte del Pardo alimentando el embalse del mismo nombre, al que también llegan las aguas de los arroyos de Manina y Tejada. Pasado este espacio natural, el río comienza su curso urbano en torno a la ciudad universitaria, entrando después, brevemente, en la Casa de Campo, donde recibe las aguas del arroyo de Meaques. En su siguiente tramo sirve de frontera entre numerosos distritos, dejando en su margen suroeste a los de Latina, Carabanche, Usera y Villaverde y en el noreste a los distritos Centro, Arganzuela, Puente de Vallecas, Villa de Vallecas y al resto de la ciudad. En esta fase, concretamente entre los distritos de Arganzuela y Puente de Vallecas, recibe el cauce del soterrado arroyo Abroñiga, cuyo recorrido coincide en su casi totalidad al de la autopista M-30, al usarse la depresión causada por su cauce como medida de insonorización de la vía rápida; también recibe las aguas del arroyo Butarque, éstas en torno al distrito de Villaverde. A su salida de la ciudad de Madrid, el río entra en el extremo oriental del municipio de Getafe, donde recibe las aguas del arroyo Culebro, para desembocar poco después en las aguas del río Jarama, ya en el entorno de Rivas-Vaciamadrid. Además de los que desaguan en el Manzanares, existen otros pequeños cursos fluviales en la ciudad de Madrid y en su entorno. Es el caso de arroyos de la Moraleja, de la Vega, Valdelamasa o Viñuelas, que desaguan directamente en el Jarama o del arroyo Cedrón, que lo hace en el río Guadarrama.


Clima
Artículo principal: Clima mediterráneo continentalizado
El clima de Madrid es Clima mediterráneo continentalizado y está muy influido por las condiciones urbanas. Los inviernos son fríos, con temperaturas inferiores a los 6°C, heladas nocturnas y nevadas ocasionales. Los veranos son calurosos con medias en torno a los 24°C en julio y agosto y con máximas que a veces superan los 35°C. La oscilación diaria es importante en la periferia urbana, pero se ve reducida en el centro de la ciudad por el efecto antrópico. La amplitud térmica anual es alta (19 grados, cifra propia de la Meseta Sur) como consecuencia de la gran distancia al mar y la altitud (en torno a los 600 m). Las precipitaciones anuales son algo superiores a los 400 mm (lo que marca la frontera con el clima semiárido), con mínimos muy marcados en verano (cuatro meses secos, de junio a septiembre).

 
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BURGOS

 
Burgos, ciudad española, capital de la provincia de Burgos al noreste de la Comunidad Autónoma de Castilla y León.

Ostenta, en su escudo, los títulos de Caput Castellae (Cabeza de Castilla), Camera regia (Cámara real), Prima voce et fide (Primera en hablar y en fidelidad). Su bandera tiene dos franjas horizontales de la misma anchura, la superior roja y la inferior parda, con el escudo de la ciudad centrado en la bandera. Existe también el Himno a Burgos.

En Burgos se encuentra:

la sede del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León
la sede del Instituto de la lengua de Castilla y León (sita en el Palacio de la Isla).
Burgos es candidata a ser Capital Europea de la Cultura en el año 2016.

Historia
Existen pruebas de un asentamiento humano en el cerro del Castillo que domina la ciudad en el Neolítico (4.500 años a.C) y en la primera Edad del Hierro (850 a.C.). Sin embargo, la ciudad de Burgos es fundada como tal por el conde castellano Diego Rodríguez "Porcelos" en el año 884. Alfonso III Rey de León, intentando frenar el avance sarraceno, ordenó al conde D. Diego que fundase un burgo murado a orillas del Arlanzón. El origen de la ciudad es, por tanto, militar.

Burgos, poblada por mandato real y sometida directamente a la autoridad de los Reyes de León; hacia el 930, se convirtió en capital del condado de Castilla cuando éste alcanzó su independencia del reino de León bajo la actuación de Fernán González. Durante algún tiempo fue la capital del reino de Castilla y León, concretamente desde 1073 hasta la toma de Granada, con la Reconquista. En ese momento, la capital del reino pasó a ser Valladolid, ciudad donde los Reyes Católicos se casaron y fijaron la corte.

Carlos I le otorgó el título de 'Prima voce et fide' en una pugna entre los diputados toledanos y burgaleses sobre cual tenía el derecho de hablar primero en las cortes, en agradecimiento por haber apoyado el bando real en la guerra de las comunidades.

Al ser Burgos una de las ciudades más importantes en la ruta del Camino de Santiago (llegando desde Francia), peregrinos, mercaderes y comerciantes, formaban parte de la vidilla de la ciudad. Podemos decir que desde su fundación, Burgos fue una ciudad muy activa y con mucho movimiento. Al ser una ciudad tan bien situada, atrajo desde sus comienzos a gran cantidad de gente para exponer sus mercancías o bien para asentarse y montar algún negocio, con lo cual, se pobló de una forma muy rápida, haciéndose en poco tiempo una ciudad importante.

Monumentos y lugares de interés

Catedral de Burgos
Entre sus monumentos destaca la catedral, máximo exponente de la arquitectura gótica.

Estatua del Cid, en Burgos

Otros monumentos y lugares de interés son:

Monasterio de Santa María la Real de Las Huelgas, panteón de los reyes de Castilla.
Cartuja de Santa María de Miraflores de estilo gótico
Arco de Santa María
Casas de Miranda y De Íñigo Angulo (Museo de Burgos), museo provincial, ampliación del antiguo Museo Arqueológico.
Palacio de los Condestables de Castilla (Casa del Cordón). Palacio renacentista, hoy sede de la Caja de Burgos.

Iglesias góticas de Nicolás de Bari —con un impresionante retablo de piedra—, de San Lesmes, de San Esteban, de San Gil, de Santa Gadea, La Antigua de Gamonal, San Cosme y San Damián (con fachada renacentista).
barroca de San Lorenzo
neoclásica de San Pedro de la Fuente y Monasterio de las Benedictinas
neogótica de las Salesas.
Ermita de San Amaro situada junto al Hospital del Rey, esta ermita barroca está dedicada a un santo peregrino.
Convento de Santa Clara
Convento de Santa Dorotea
Hospital del Rey.
Antiguos monasterios
Monasterio de San Juan, hoy museo de pinturas de Marceliano Santa María, y sala municipal de exposiciones.
Convento de las Bernardas, hoy conservatorio municipal de música.
Real Monasterio de San Agustín, hoy centro cultural
Convento de la Merced, hoy hotel
Convento del Carmen Femenino
Ruinas del antiguo Real Monasterio de Nuestra Señora de Fresdelval.
Restos medievales
Murallas.
Restos del Castillo.
Ríos: Arlanzón, Vena, Pico y Cardeñadijo.
Albergues
Albergue del Parral: En el parque del Parral.
Albergue de la Divina Pastora: c/ Lain Calvo, 10
Actualmente se esta construyendo un albergue nuevo en pleno camino de Santiago en la calle Fernan Gonzalez en una casa llamada "Casa de los Cubos".

Alfoz y alrededores [editar]Los yacimientos de la Sierra de Atapuerca. Patrimonio de la humanidad, con pruebas de asentamientos humanos desde el Pleistoceno.
El monasterio de San Pedro de Cardeña, que alberga el (actualmente vacío) panteón del Cid Campeador.
 
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BADAJOZ

 
Badajoz es una ciudad de la Comunidad Autónoma de Extremadura, España, capital de la provincia del mismo nombre.

Situación Está situada en el suroeste de la Península Ibérica, a orillas del río Guadiana, muy próxima a Portugal.


Población Es el mayor y más poblado núcleo urbano de Extremadura, con 143.748 habitantes (según censo INE a 01-01-2007).

Historia de Badajoz Orígenes
 Badajoz fue fundada en el 875 por el muladí emeritense Ibn Marwan, aunque los primeros asentamientos humanos parecen remontarse a la prehistoria.


Época hispanoárabe
En poco tiempo floreció una próspera ciudad, siendo la más importante fundada por los hispanoárabes íntegramente. Tuvo periodos de independencia, como la época en que la rigieron los Marwan, o la de los reinos de taifas. A la época de la primera Taifa corresponde la Torre de Espantaperros, de origen almohade y de planta octogonal, construida en 1169 (Guía Campsa).

La Taifa de Badajoz llegó a ser la más extensa de entre todas las taifas de la península. Englobaba no sólo a Extremadura sino también a una buena parte de Portugal, incluida Lisboa y la frontera con el Duero.


Reinos de Taifas en la península Ibérica hacia 1030
Reconquista La ciudad fue conquistada por Alfonso IX, rey de León, el 19 de marzo de 1230.

Tras pasar un periodo de decadencia, en el que la ciudad se despobló, resurgió de nuevo ayudada por su condición de ciudad fronteriza.

De aquí partió Felipe II en 1580 para anexionarse Portugal, tiempo durante el cual la corte se trasladó a Badajoz y en ella murió la reina Ana de Austria.


Siglos XVI y XVII Desde 1580 hasta 1640 la ausencia de guerras hizo florecer la ciudad de nuevo. Su contribución a la conquista americana fue numerosa, ya que según Navarro del Castillo, 428 habitantes de Badajoz, participaron en la proeza americana.


Siglo XVIII A finales del siglo XVII y principios del XVIII, nuevamente la ciudad se encontró con un periodo de guerras. Primero la guerra de Restauración portuguesa(1640) y, tras ella, la guerra de Sucesión española (1702 hasta 1713). En ambas sufrió numerosas agresiones y asedios. Por este motivo la ciudad no cuenta con grandes edificios que perduraran en el tiempo. En cambio, nos han legado las impresionantes murallas del complejo abaluartado de estilo Vauban que protegían la ciudad.


Siglo XIX Durante la Guerra de la Independencia, ya en el siglo XIX, la ciudad sufrió tres asedios: en el primer sitio, Badajoz fue tomada —por primera vez en su historia— por los franceses. El segundo sitio fue realizado por las tropas aliadas y provocó la Batalla de La Albuera. En el tercer sitio, en 1812 las tropas inglesas recuperaron la ciudad, dedicándose al pillaje y saqueo descontrolado tras su toma.

El final del siglo XIX y el principio del siglo XX fue una etapa de gran crecimiento de Badajoz. Se realizaron destacadas obras arquitectónicas en el centro de ciudad; se crearon barrios extramuros (San Fernando y San Roque), y se planteó la demolición del recinto amurallado, hecho que no ocurriría hasta 1931 con la apertura de tres brechas.


Guerra Civil Española Durante la Guerra Civil (1936-1939), Badajoz fue tomada veintiocho días después del inicio de la sublevación militar tras la Batalla de Badajoz. Con la conquista de Badajoz el bando alzado consiguió comunicar los territorios sublevados del norte de la Península con los del sur. Badajoz sufrió una importante represión por parte las tropas franquistas al mando del general Yagüe.


Posguerra
 Tras la guerra, la ciudad siguió creciendo, si bien, a partir de 1960, sufrió grandes migraciones a otras regiones españolas y a otros países europeos. Durante las décadas siguientes, la actividad económica predominante de la ciudad pasaría del sector primario al terciario.

Lugares de interés
Monumentos
Puerta de Palmas
Puente de Palmas
Alcazaba
Torre de Espantaperros
Catedral
Recinto abaluartado de Badajoz
Plaza Alta
Jardines de La Galera
Parque de Castelar
Giralda de Badajoz
Palacio de Congresos de Badajoz
Institución Ferial Badajoz
 
 
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BARCELONA

Barcelona es la capital de la comunidad autónoma de Cataluña (España) y de la provincia homónima, en el noreste de España. Está situada a orillas del mar Mediterráneo, unos 120 km al sur de la cadena montañosa de los Pirineos y de la frontera con Francia, en una llanura limitada por el mar, al este, la cordillera litoral (Sierra de Collserola) al oeste, el río Llobregat al sur, y el río Besós al norte.

Con una población de 1.605.602 habitantes (INE 2006), Barcelona es la segunda ciudad española más poblada y la décima de la Unión Europea. El Área Metropolitana de Barcelona, integrada por 36 municipios, tiene una población de 3.161.081 habitantes y una superficie de 633 km². El Área metropolitana de Barcelona es la delimitación como núcleo urbano definida oficialmente, sin embargo ésta estaría incluida en la Región urbana de Barcelona, que se extendería por todo el área de influencia de la ciudad, con una extensión de 4.268 km² y 5.327.872 habitantes.

Barcelona ha sido escenario de diversos eventos mundiales, que han contribuido a configurar la ciudad y darle proyección internacional. Las más relevantes han sido la Exposición Universal de 1888 y la de 1929, y los Juegos Olímpicos de verano de 1992.

Historia de Barcelona
Los primeros rastros de población en el área de la ciudad se remonta a finales del neolítico (2000 a 1500 a.C.). Sin embargo, los primeros destacados no aparecen hasta los siglos VII – VI a.C., los layetanos, un pueblo íbero. Durante la Segunda Guerra Púnica, los cartagineses tomaron la ciudad, refundada por Amílcar Barca, padre de Aníbal, en efecto, el nombre de Barcelona según las tradiciones deriva del apellido cartaginés Barca. Tras la derrota de aquel pueblo por la creciente dominación de los romanos, éstos tomaron la ciudad y la bautizaron como Julia Augusta Paterna Faventia Barcino en el año 218 a.C. En el mapamundi de Claudio Ptolomeo aparece con el nombre Barcino. Barcino tomó forma de castrum o fortificación militar en sus primeros tiempos aunque el comercio fue reorientando la importancia de la ciudad; en el siglo II fue amurallada por orden del emperador romano Claudio y ya en el siglo III contaba con una población de entre 4.000 y 8.000 habitantes .

La llegada de los visigodos, ya en el siglo V, y la convirtieron durante pocos años en capital de los territorios hispanos. En el siglo VIII fue conquistada por Al-Hurr, pero retomada a territorio cristiano por el Imperio Carolingio en 801, incorporándola a la Marca Hispánica. Los ataques musulmanes no cesaron, y en 985 las tropas de Almanzor destruyeron prácticamente toda la ciudad. Borrell II inició la reconstrucción de la ciudad dando paso al floreciente periodo condal. Durante este período la ciudad destacó entre tierras catalanas y el conjunto del dominio de la Corona de Aragón, y fue de donde partieron numerosas tropas y recursos hacia la empresa de tomar nuevas posesiones. La ciudad floreció y llegaría a ser una de las principales potencias mediterráneas en los siglos XIII y XIV, en competencia con Génova y Venecia.

La decadencia se inició tras el siglo XV con altibajos, y se prolongaría a lo largo de los siglos siguientes. Las tensiones derivadas de la unión dinástica con Castilla, iniciada con el matrimonio entre Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, alcanzó su momento álgido con la Guerra de los Segadores, entre 1640 y 1651, y más tarde, con la Guerra de Sucesión (de 1706 a 1714), que significó la desaparición de las instituciones propias de Cataluña. La recuperación económica iniciada a finales del siglo XVIII y la industrialización en el siglo XIX propiciaron que Barcelona volviera a convertirse en un importante centro político, económico y cultural, al frente de la llamada Renaixença (Renacimiento). Se eliminaron las murallas y se anexionó en 1897 seis municipios limítrofes, lo que permitió a la ciudad crecer y planificar su crecimiento urbano e industrial liderado por el plan del Ensanche de Ildefonso Cerdá. Fue también sede de dos Exposiciones Universales en 1888 y 1929.

Los inicios del siglo XX destacaron tanto por el crecimiento económico (especialmente derivado de la Primera Guerra Mundial) como por la proliferación de nuevas ideologías acogidas por amplios tramos de población, especialmente la obrera. El impulso gubernamental promovió el Metro y el Puerto. Sin embargo, el inicio de la Guerra Civil Española paralizó todo crecimiento. Pese a defender la República, la ciudad fue foco de rebeliones internas y peleas entre partidos que ni la ciudad ni el gobierno de la República pudieron controlar. La ciudad fue bombardeada en varias ocasiones y el avance de las tropas franquistas alcanzó la ciudad a finales de enero de 1939. La Dictadura delegó el poder de la ciudad, promoviendo un desarrollismo descontrolado para dar frente a una creciente inmigración peninsular, especialmente del sur. Tras la muerte de Francisco Franco, la ciudad retomó nuevos desarrollos culturales y urbanísticos, y afrontó los desafíos de la organización de los Juegos Olímpicos de 1992 entre otros eventos.

Lugares de interés turístico

Barcelona ofrece al visitante la posibilidad de recorrer a pie desde las ruinas romanas y la ciudad medieval hasta los barrios del modernismo catalán, con sus edificios característicos, sus manzanas cuadradas de cantos seccionados, sus calles arboladas y sus anchas avenidas. La ciudad antigua es prácticamente llana, mientras que los barrios nuevos, a medida que se acercan a la cordillera litoral, adquieren más pendiente.


El centro histórico y Las Ramblas
Uno de los lugares de mayor atractivo son Las Ramblas (en catalán Les Rambles), paseo situado entre la Plaza de Cataluña (en catalán Plaça de Catalunya), centro de la ciudad, y el puerto antiguo. El paseo está lleno de gente de día y hasta altas horas de la noche. Allí se encuentran kioscos de prensa, de flores, de pájaros y animales domésticos, actores callejeros, cafeterías, restaurantes y comercios. Cerca del puerto acostumbran a instalarse mercadillos, así como pintores y dibujantes. Paseando por Les Rambles pueden admirarse varios edificios de interés, como el Palacio de la Virreina, el mercado de La Boquería y el famoso teatro de Gran Teatro del Liceo, en el que se representan óperas y ballets. Las calles laterales también tienen un encanto especial. Una de ellas, de pocos metros de longitud, conduce a la Plaza Real (en cat. Plaça Reial), una plaza con palmeras y edificios con porches que albergan cervecerías y restaurantes, y en la que se reúnen los fines de semana los coleccionistas de sellos y de monedas.

El paseo de Las Ramblas termina junto al puerto antiguo, donde la estatua de Cristóbal Colón señala hacia el mar. A dos pasos se encuentra el Museo Marítimo (Museu Maritim), dedicado sobre todo a la historia naval en el Mediterráneo, y en el que se exhibe la reproducción a escala real de una antigua galera de combate. El museo está ubicado en los astilleros de la Edad Media, donde se construían los barcos que navegaban por todo el Mediterráneo. El puerto antiguo ofrece otros atractivos, como un centro de ocio, con comercios, restaurantes, un cine IMAX y el mayor acuario de la fauna marina mediterránea.

En el centro histórico, muy cerca de Las Ramblas, también son interesantes la Catedral de Barcelona, la Plaza de San Jaime que acoge los edificios de la Generalidad de Cataluña y del Ayuntamiento de Barcelona, y las estrechas pero animadas callejuelas tanto del barrio gótico como del Arrabal y del Borne.


La Barcelona olímpica
Otro de los atractivos turísticos de Barcelona es visitar las principales instalaciones que acogieron los Juegos Olímpicos de 1992. Muchas de ellas se encuentran en la montaña de Montjuich. Allí se puede visitar el Estadio Olímpico Lluis Companys, que incluye el Museo Olímpico, el Palacio Sant Jordi, las piscinas Picornell o la Piscina de saltos de Montjuich. Lejos de la montaña se pueden visitar las instalaciones del FC Barcelona, que acogen el Camp Nou, el Palau Blaugrana (Palacio Azulgrana), el Mini Estadi y el Museo del FC Barcelona, el segundo museo más visitado de Cataluña. En el norte de la ciudad se encuentra el Velódromo de Horta, las instalaciones de tenis de La Teixonera y el pabellón de Valle de Hebrón. Por último, también es recomendable visitar el lugar donde se alojaron los atletas, barrio de la Villa Olímpica, uno de los más animados de la ciudad con sus playas, restaurantes y zonas de ocio.

Los parques
Barcelona cuenta con amplios parques en los que disfrutar de un rato de ocio y desconectar del ruido urbano. Los más conocidos son el Parque Güell, diseñado por Antoni Gaudí en el distrito de Gracia, el parque de Montjuich, situado en la montaña del mismo nombre, y el Parque de la Ciudadela (Parc de la Ciutadella), situado en el centro de la ciudad, en el que puede encontrase el Parlamento de Cataluña y el Parque Zoológico de Barcelona, famoso por haber albergado hasta su muerte al gorila albino Copito de Nieve. Recientemente se han inaugurado el Parque de Diagonal Mar, el más grande de la ciudad, diseñado por Enric Miralles, y el Parque del Fórum, donde se ubicó el recinto que acogió el Fórum Universal de las Culturas del 2004. Muy original es el "Laberinto de Horta", parque donde los árboles están plantados de forma que crean un laberinto donde pequeños y mayores pasan ratos divertidos. Otros parques menores, pero también interesantes son el Parque de la España Industrial, en el barrio de Sants, el Parque del Clot, cerca de la Plaza de las Glorias, y el Turó Park, junto a la plaza Francesc Macià.


Montjuich y Tibidabo:

Para disfrutar de buenas vistas sobre la ciudad puede subirse a cualquiera de las dos montañas que dominan la ciudad. La montaña de Montjuic es el pequeño monte situado junto al puerto, en cuya cima se encuentra una antigua fortaleza militar que sirvió para vigilar la entrada a Barcelona desde el mar. En la falda de este monte se encuentran las instalaciones olímpicas, como el Estadio Olímpico Lluis Companys, el Palacio Sant Jordi diseñado por el arquitecto japonés Arata Isozaki, y las Piscinas Picornell. También se encuentra en Montjuic el jardín botánico, que dispone de una colección única de cactus. Otro lugar para disfrutar de vistas sobre Barcelona es la montaña del Tibidabo, en la parte alta de la ciudad. Puede subirse en coche, autobús, o bien con un tranvía y un funicular. En el Tibidabo se encuentran la Iglesia del Sagrado Corazón, visible desde toda la ciudad, el Parque de atracciones del Tibidabo, y la Torre de Collserola, antena de telecomunicaciones diseñada por Norman Foster que dispone de un mirador.
 
 
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MÁLAGA

Málaga es una ciudad española, capital de la provincia homónima, en la comunidad autónoma de Andalucía al sur de España. Con sus 560.631 habitantes en 2006 la ciudad de Málaga es la sexta por población de toda España y la segunda de Andalucía tras Sevilla. Su área metropolitana cuenta con 1.099.004 y es la quinta más poblada de España. Está situada en el extremo oeste del mar Mediterráneo, a poco más de 100 km del Estrecho de Gibraltar. Demográficamente es la zona urbana más densamente poblada (además de ser la capital) del conjunto de localidades que se sitúan a lo largo de 180 km de la costa mediterránea, conocida como la Costa del Sol. Málaga es candidata a «Capital Europea de la Cultura» en 2016. La ciudad de Málaga se encuentra rodeada de sistemas montañosos (Montes de Málaga). Dos ríos, el Guadalmedina y el Guadalhorce, pasan por la ciudad desembocando en el Mediterráneo.

Origen del nombre
Aunque con frecuencia se indica como étimo la palabra fenicia para la sal (cf. hebreo מלח mélaḥ, árabe ملح milḥ), el diferente consonantismo hace poco probable esta teoría. Problemas del mismo orden restan credibilidad a la tentadora explicación a partir del verbo *l-q-ḥ "coger, asir, torcer" con el preformante locativo *m- y con un sentido "lugar en el que se retuerce (el metal)" (*malqaḥ o similar), indicando la presencia de alguna fundición; extralingüísticamente, esta teoría encuentra apoyo en la frecuente aparición de tenazas grabadas en las monedas acuñadas en Málaga. Lingüísticamente la única teoría que puede sostenerse sin grandes problemas es la que apunta a una forma de la raíz semítica *m-l-k "reinar, rey, tener dominio", acaso indicativo de la presencia en suelo malacitano de un templo dedicado a alguna diosa, probablemente Astarté (a la que se le llama "reina del cielo" en la mitología semítica).

Si tenemos en cuenta que los fundadores de Malaka proceden de la poderosa ciudad fenicia de Tiro (tirios) y que en dicha ciudad el dios supremo era Melqart mlk-q (rey + ciudad) y que en la mayoría de las monedas encontradas de la ceca de Malaka aparecen en el reverso un templo y en el anverso la imagen de un dios, tampoco es descabellado deducir que ese templo y el nombre de la ciudad iban dedicados a ese dios supremo.

Los residentes en la ciudad de Málaga son conocidos como malagueños o malacitanos, aunque los residentes de Churriana o Campanillas se denominan a sí mismos en ocasiones churrianeros y campanilleros respectivamente. Los barrios con mayor personalidad histórica también tienen su propio gentilicio: capuchineros, victorianos, trinitarios, percheleros y paleños.

HISTORIA

Fundación. Los fenicios
La provincia malagueña estuvo habitada desde tiempos mucho más remotos y prueba de ello son el conjunto de dólmenes de Antequera, las pinturas rupestres de la Cueva de la Pileta en Benaoján, Cueva del Tesoro en Rincón de la Victoria o la cerámica encontrada en Nerja.

En el lugar donde se asienta la ciudad, existía un poblamiento túrdulo.

En base a ella, Málaga fue una de las colonias comerciales fundadas por los fenicios de Tiro, desde el siglo VII adC, éste periodo tuvo una duración aproximada según algunas fuentes [1], del 770 al 550 adC. debido a las buenas condiciones para el atraque en su puerto natural al pie del monte Gibralfaro y la gran cantidad de yacimientos de plata y cobre, siendo bautizada con el nombre de Malaka (מלכה).

Entre las actividades económicas que esta colonia desarrolló, hay que hacer referencia a las industrias pesqueras destinadas a la producción de púrpura y a la salazón; y llegaron a acuñar moneda.


Mainaké griega
La ciudad fue posiblemente la colonia griega de Mainaké (en griego Μαινάκη) durante al menos 70 años, de la que no se han encontrado restos aunque sí existen documentos que mencionan su existencia.


Dominio cartaginés
La segunda mitad del siglo VI adC es la transición entre la época fenicia y púnica de la ciudad, y se abandonaron la mayoría de las colonias fenicias.

Nabucodonosor II conquista los territorios fenicios, con lo que Málaga pasa a ser sobre el 573 adC dominada por los cartagineses, que pretendían quedarse con el comercio fenicio.

En los siglos que van desde fines del VI adC al cambio de era, los territorios malagueños aparecen ocupados por dos tipos de gentes: los que habitan en la zona costera, denominados Libiofenicios, y los íberos o turdetanos del interior.

Los romanos conquistaron la ciudad al igual que otras regiones bajo el dominio de Cartago, en el año 218 adC tras las Guerras Púnicas.

Estas poblaciones del interior quedaron rápidamente captadas por los romanos a comienzos de la segunda centuria y transformándose las más importantes en auténticas ciudades, con cierta autonomía, pero siempre bajo el atento control de los romanos


Malaka romana
Los romanos unificaron a las gentes de la costa y del interior bajo el común poder romano; además se establecieron colonizadores itálicos que explotaron los recursos naturales y trajeron el latín, y unos usos y costumbres que cambiarían la vida de los pobladores existentes.

El paso de Málaga al dominio romano, formando parte de del área de la Hispania Ulterior. Durante ésta época, el Municipium Malacitanum es punto de tránsito dentro de la Vía Hercúlea, dinamizadora de la ciudad tanto económico como culturalmente, al comunicarla ésta con otros enclaves desarrollados de la Hispania Interior y con los demás puertos del Mediterráneo. De esta época data el Teatro Romano, uno de los más antiguos de toda la Hispania.

Al caer la República y advenir el nuevo sistema político del Imperio, los territorios de Málaga, que ya llevaban dos siglos ocupados por los romanos, quedaron repartidos administrativamente entre los cuatro conventos jurídicos en que se dividió la provincia Bética, recién creada por Augusto.

Según el griego Estrabón, la urbe tenía planta irregular, estilo propio de las ciudades fenicias.

Los romanos comienzan la construcción de obras importantes. La dinastía Flavia comienza el Puerto de Málaga y con Augusto se construye el teatro romano. Es el emperador Tito, de la familia Flavia, quien concederá a Málaga los privilegios de municipio. En la época romana la ciudad (en latín Malaca) alcanza un notable desarrollo; convertida en ciudad confederada, se regía por un código especial, la Lex Flavia Malacitana y con peso importante de gente culta y amante del arte. A esta etapa pertenece el teatro romano y algunas piezas escultóricas conservadas en el Museo Arqueológico Provincial.

La dinastía Flavia comienza el Puerto de Málaga y con Augusto se construye el Teatro Romano. Es el emperador Tito Flavio Vespasiano, de la familia Flavia, quien concederá a Málaga los privilegios de municipio.

En lo referente a algunos aspectos sociales, como la vida espiritual, se encontraban algunas diferencias como consecuencia de su origen étnico. En cuanto a lo económico, la riqueza del territorio obedecía fundamentalmente a la agricultura de las zonas interiores y a la abundancia pesquera de las aguas que bañan el litoral. Entre los productos malagueños que alcanzaron fama debe destacarse el "garum" malacitano que llegó a tener gran fama en la capital del Imperio.

En el año 325, año del Concilio de Nicea, Málaga aparece como uno de los pocos enclaves romanos dentro de Hispania en los que había enraizado fuertemente el credo cristiano. Anteriormente, se habían producido frecuentes levantamientos de carácter antirromano catalizados , por la oposición al paganismo de los hispanorromanos asimilados al cristianismo.


Invasion germánica y bizantina tras la caída del Imperio Romano
La decadencia romana da paso a la dominación de los pueblos germanos, que sobre el año 411 arrasaron las costas malagueñas.
Tras la división del Imperio Romano, y la definitiva crisis del mismo, Málaga entra dentro de las áreas de la Península afectadas por las grandes migraciones y asentamientos de los pueblos germánicos, especialmente de los vándalos silingios, que durante el siglo V vienen importando a Occidente el arrianismo.

Bajo el dominio visigodo, Málaga se convirtió en sede episcopal. El primer obispo conocido fue Patricio, consagrado sobre 290, y presente en el Concilio de Elvira.

Con la intención de reconstruir el Imperio Romano, el emperador bizantino Justiniano conquista, entre otros territorios, Málaga, que fue una de las más importantes ciudades de la provincia bizantina de Spania, hasta que son expulsados por los visigodos, en el 615, tras la conquista el rey visigodo Sisebuto. Ya por ese tiempo, Málaga estaba rodeada de torres que eran usadas para vigilancia ante invasiones y para el cobro de impuestos al paso de carretas

Ocho siglos de historia árabe
A principios del siglo VIII comienza el derrumbe de la monarquía goda y, a mediados de este mismo siglo, la penetración del islám en la península ibérica desde las costas del Norte de África.

Este fenómeno se observa en la provincia de Málaga en el asentamiento de nuevos pobladores, árabes y bereberes y también con la huida a los montes de la población indígena.

Tras la conquista árabe la ciudad formó parte de la región musulmana de Al Andalus, llamada por ellos Mālaqa (en árabe مالقة).

En el 743 entre definitivamente dentro del área de influencia árabe, tras años de sublevaciones de sus habitantes hispanorromanos que serían sofocadas por el gobernador de la ciudad Abd Al Ariz, en 716.

Con la sumisión de Bobastro ante Abd-al-Rahman III se impone totalmente el sistema islámico en la tierra de Málaga lo que se traduce en una etapa de paz y un nuevo esquema de población, basado en el desarrollo de las ciudades y la proliferación de alquerías en el mundo rural, con el florecimiento del artesanado y el comercio, así como de una agricultura intensiva con base en el regadío, en contraste con el feudalismo que sufría el resto de Europa.

Se convirtió en ciudad floreciente, rodeada por un recinto amurallado provisto de cinco grandes puertas y con gran cantidad de de arrabales y barrios asimismo amurallados, dentro de los que evolucionaban los adarves, salpicados de huertas a orillas del Guadalmedina, y cruzada de este a oeste por una vía que comunicaba al puerto y la fortaleza con el interior del recinto amurallado; junto al recinto, se asentaban los barrios de comerciantes genoveses y las juderías, de forma independiente del resto de la ciudad.

Tras la división en taifas llegó a ser capital de la taifa hammudí. Del urbanismo de ésta época, quedan trazas en el centro histórico y en dos de sus principales monumentos: La Alcazaba y el Castillo de Gibralfaro, además de un doble amurallamiento: la Coracha. Tras ello, el Califato de Córdoba se divide en casi una cuarentena de Reinos de Taifas. En esta época Málaga fue la capital de su propio reino, Rayya, independiente con la excepción de los intervalos de 1026-1058 (conquistado por Granada), 1073-1090 (bajo dominio almorávide), 1145-1053 (bajo dominio almohade).

Es el año 1089 cuando los almorávides son llamados por los Reinos de Taifas para solucionar problemas rivales, quedándose en Al-Andalus y arrebatando el domino a los regentes musulmanes.

En ésta época, contaba Málaga con dos arrabales fuera de las murallas y un comercio que poseía un discreto radio de acción con Marruecos. La ciudad contaba con una clase media dedicada a la artesanía y al comercio regulada por el tratado del buen gobierno del zoco, redactado por el malagueño Al-Sagasti.

Hasta 1143 no son expulsados de Málaga, donde, años más tarde, gobernaría Ibn Hud (hasta 1238) ferviente antialmohade. A la muerte de Hud, se ofrece la ciudad al rey de Granada Mohamed I, formando parte del reino nazarí hasta finales del siglo XV.

En esta época, vivían en Málaga unas 15.000 personas. En su conjunto, la población islamo-malagueña se atuvo a la ortodoxia religiosa más estricta bajo la tutela de los alfaquíes. Ortodoxia que respondía más a las normas de comportamiento social. La población no musulmana constaba de una importante minoría judaica mientras que la presencia de cristianos se reducía a los cautivos apresados en hechos bélicos, forzados a trabajabar en las Atarazanas, dónde se construían navíos ligeros para la vigilancia ribereña y el corso además de una pequeña colonia de comerciantes extranjeros. En la Alcazaba residía el gobernador de la ciudad, a menudo un príncipe nazarí, como delegado del sultán, rodeado de secretarios y juristas.

En 1348, mientras la peste negra asolaba toda Europa, la Alcazaba y Castillo de Gibralfaro toman su forma definitiva. La ciudad dispone de varias puertas que permiten el paso a través del recinto amurallado, cuyos nombre siguen perdurando hoy: Puerta Oscura, Puerta del Mar... En esta etapa vivió uno de sus hijos más ilustres: el filósofo y poeta judío Ibn Gabirol, el cual será el primero en acuñar el término Ciudad del Paraíso (usado posteriormente por Vicente Aleixandre) para referirse a su ciudad natal


La Conquista e Incorporación a la Corona de Castilla
La conquista del reino de Granada comienza con la toma de Alhama por los cristianos en febrero de 1482. A los pocos meses, Muley Hacen se refugia en Málaga al ser destronado por su hijo Boabdil con el apoyo de los abencerrajes que habían regresado del exilio.

Durante la Reconquista los árabes construyeron gran cantidad de torres de defensa para la ciudad; así, al oeste Torremolinos, al norte Puerto de la Torre (antiguo camino a Antequera), al noroeste las 11 torres de Alhaurín de la Torre (de las que no quedan restos) y la torre de Alhaurín el Grande y al este la de Torre de Benagalbón. La conquista de la ciudad de Málaga por los Reyes Católicos en agosto de 1487 supuso un episodio sangriento en la guerra final por la conquista del Reino de Granada.

Después de un largo asedio cortando las entradas de agua y víveres a la ciudad, desde el 5 de mayo al 18 de agosto, el poderoso ejército castellano formado por 12.000 jinetes, 25.000 infantes y 8.000 soldados más de apoyo, logró tomar la ciudad defendida por 15.000 gomeres africanos y guerreros malagueños. El asedio de la ciudad fue uno de los más largos de la Reconquista, duró 6 meses y cortó el suministro de alimentos, rindiéndose estos el 13 de agosto de 1487, la población fue castigada a la esclavitud o a pena de muerte, con excepción de veinticinco familias que pudieron permanecer en Málaga, como mudéjares, en el recinto de la morería. La conquista de Málaga supuso un durísimo y definitivo golpe para el reino nazarí de Granada que perdía así su principal puerta marítima.

El rey Fernando de Aragón decidió aplicar un castigo excepcional y se negó a conceder una capitulación honrosa para los vencidos. Excepto el grupo del mercader Alí Dordux que rindió la ciudad a espaldas del arraez Hamad al Tagrí o El Zegrí que resistiría en el castillo de Gibralfaro unos días más, los 15.000 supervivientes fueron convertidos en esclavos. Entre 5.000 y 6.000 cristianos repoblaron la provincia (1.000 la capital). En un primer momento se levantaron cuatro parroquias en la capital: las iglesias del Sagrario -dedicada a San Pedro, fundada en 1488 y reconstruida en el siglo XVIII, San Juan, Santiago y Santos Mártires.
 

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CÁDIZ

La ciudad de Cádiz es un municipio español situado en la provincia de Cádiz, en la comunidad autónoma de Andalucía. Es la capital de la provincia homónima y núcleo urbano del área metropolitana de la Bahía de Cádiz, tercer núcleo poblacional de Andalucía y uno de los más activos económica e industrialmente, en Andalucía, España. Además, conforma junto a los municipios de Jerez de la Frontera, El Puerto de Santa María, San Fernando, Chiclana de la Frontera, Puerto Real y Rota la Mancomunidad de Municipios Bahía de Cádiz.

Ciudad de indudable interés turístico por su larga e influyente historia de más de 3.100 años, no sólo en el ámbito nacional sino también por su importancia en procesos como las guerras púnicas, la romanización de Iberia, el descubrimiento de América o la instauración del régimen liberal en España con su primera constitución. Toda la ciudad alberga numerosas plazas, jardines, iglesias, etcétera que lo recuerdan.

El conjunto de Cádiz-San Fernando está separado de la Península por el Caño de Sancti Petri. Históricamente ha sido desde un pequeño archipiélago a una sola isla, situación en la que se debate si se encuentra. Ésta particularidad hace que sea difícil definir la condición geográfica en la que se encuentra. Hoy día recibe un plan de tratamiento insular. Se la conoce popularmente como la Tacita de Plata
 
Etimología del topónimo
גדר (Gádir y Gdr sin las vocales), primitivo nombre fenicio de Cádiz, significa etimológicamente castillo, fortaleza o, en general, recinto murado. Equivale al de agadir, frecuente en muchos topónimos actuales del norte de África, por ejemplo la Agadir de Marruecos. Aún hoy entre los bereberes agadir significa «granero o mercado fortificado». Gádir fue el enclave fenicio más importante de la Antigüedad en la península Ibérica.

Después, la ciudad fue conocida en griego ático por un nombre similar: τὰ Γάδειρα (Gádeira). En griego jónico, el nombre se deletrea de forma ligeramente diferente: Γήδειρα. Así es como aparece en las historias escritas por Heródoto. Ocasionalmente se encuentra el deletreo ἡ Γαδείρα, como, por ejemplo, en los escritos de Eratóstenes. Así lo atestigua Esteban de Bizancio.

En latín, la ciudad es nombrada Gades y en árabe قادس' (Qādis').

El importancia histórica y comercial de la ciudad ha hecho que, a partir del endónimo "Cádiz", surjan exónimos que la nombran en italiano, Cadice; en francés, Cadix; en inglés, Cadiz y en caló Peri. Asímismo, la forma dialectal andaluza "Cai" es muy frecuente en el ámbito de la oralidad.

Historia de Cádiz
La historia de Cádiz es la propia de una ciudad marcada por su estratégica situación militar y comercial, a caballo entre el Océano Atlántico y el Mar Mediterráneo. Es el asentamiento fenicio más antiguo de occidente. Desde su fundación, según la tradición clásica 80 años después de la Guerra de Troya (1104 adC), fue una ciudad volcada al mar y al comercio. De ella partió Aníbal para la conquista de Italia y el propio Julio César le concedió el título de civitas federata al Senado romano. La ciudad alcanza una gran prosperidad en la época romana, se construyen anfiteatros, acueductos y se convierte en la segunda ciudad más poblada del Imperio durante un breve periodo de tiempo. Durante esta época vivían en la ciudad más de quinientos equites (una casta de ciudadanos notables), rivalizando con Padua y la misma Roma.

Con la caída del Imperio Romano y la conquista árabe de la Península, la ciudad entra en un declive importante, perdiendo la capitalidad de provincia y su importancia comercial y estratégica. No es hasta la Reconquista cuando se instaura en la Bahía de Cádiz los astilleros reales de la Corona de Castilla y el comienzo de la era de los descubrimientos cuando resurge la ciudad con gran impulso.

De sus puertos partieron numerosos descubridores, como Colón, y conquistadores en la época colonial lo que la enriqueció y posibilitó, siglos después, la creación de una sociedad burguesa gaditana, liberal y revolucionaria. Como ciudad que tuvo el monopolio comercial con América, sede de la Casa de Contratación, fue escenario de numerosas batallas navales y de la creación de la primera constitución española. En decadencia después de su implicación en la Guerra de la Independencia y hundida después de la pérdida de Cuba, la ciudad no ha parado de crecer, si bien no ha recuperado su importancia en el plano nacional.

Gentilicio
Los habitantes de Cádiz reciben el nombre de gaditanos

Geografía
La ciudad de Cádiz se sitúa en lo que se llama, geográficamente, un tómbolo. Se denomina así cuando se une una isla al continente por un istmo muy fino. En el caso particular de Cádiz, este tómbolo no se une directamente con el continente, si no con lo que se ha llamado históricamente la Isla de León, donde se encuentra la ciudad de San Fernando. Históricamente, el conjunto, ha sido desde un pequeño archipiélago a una isla, todo esto se puede ver en la sección de historia. Se discute si actualmente tiene o no sentido definir como el conjunto de Cádiz y San Fernando como una isla ya que, con el tiempo, el canal que separaba la isla del continente, el Caño de Sancti Petri, se ha ido llenando de sedimentos. Lo cierto es que la ciudad de Cádiz recibe un plan de tratamiento insular.

Todo éste conjunto se encuentra inmerso en un verdadero laberinto de dunas, caños, salinas y playas, formando lo que se conoce como Bahía de Cádiz; paraje natural de alto valor ecológico.

De Cádiz se pueden destacar muchas cosas: sus playas, sus fiestas y por supuesto su gente. Pero lo ideal es perderse en una noche de verano a "tapear" por el barrio de la Viña o por el barrio del Pópulo. También su rica historia, ya que Cádiz es considerada la ciudad viva más antigua de occidente. Con un rico patrimonio artístico y monumental, Cádiz se está configurando como un gran centro de turismo cultural y urbano.


Monumentos

Puerta de Tierra. La Puerta de Tierra es un monumento arquitectónico que supone un reducto de la que fuera muralla de entrada a la ciudad de Cádiz. Levantada por el arquitecto academicista Torcuato Cayón en el siglo XVIII, la portada está labrada en mármol y está concebida más como retablo religioso que como fortificación militar.

El Gran Teatro Falla de Cádiz, comienza a construirse en 1884, siguiendo el proyecto de Adolfo Morales de los Rios. En 1886, el Ayuntamiento asume la dirección de las obras, la escasez de fondos provocan la paralización de las obras en diversas ocasiones y esto hace que la obra no finalice hasta 1905. Se construyó sobre el solar del antiguo Gran Teatro de Cádiz, hecho de madera y que se incendió en 1881. El arquitecto municipal Juan Cabrera de la Torre, dirigió las obras, modificando en gran parte el primitivo proyecto. El teatro es de estilo neomudéjar y las fachadas son de ladrillo rojo.

Catedral. Sede episcopal de la diócesis de Cádiz, en España. Se empezó a construir en 1722 y no se terminó hasta el 28 de noviembre de 1838. Recibe el nombre de "Santa Cruz sobre el Mar" aunque los gaditanos la denominan "Catedral Nueva" en contraposición a la Catedral Vieja (de la Santa Cruz) mandada a construir por Alfonso X El Sabio.

La Torre Tavira es una torre vigía y punto de mayor altura de la ciudad de Cádiz, a 45 metros sobre el nivel del mar. Situada en la Casa-palacio de los marqueses de Recaño, construida en el siglo XVIII y de estilo Barroco. Vigía oficial del puerto gaditano en 1778 recibe el nombre de su primer vigía, Antonio Tavira.

Monumento a la Constitución de 1812. Obra ralizada para conmemorar el centenario de la promulgación de la Constitución de 1812. El proyecto fue obra de Modesto López Otero (1885-1962), arquitecto, y el escultor Aniceto Marinas (1866-1953). Se inauguró en 1912.

Ayuntamiento. Construido sobre las bases y emplazamiento de las anteriores Casas Consistoriales, 1699, el actual Ayuntamiento de Cádiz es el resultado de dos etapas: la primera, neoclásica, iniciada en 1799 por Torcuato Benjumeda, y una segunda correspondiente al estilo isabelino, obra de García del Álamo en 1861 y que afectaría a los interiores. En 1936 se iza por primera vez la bandera de Andalucía.

Torres de Electricidad (Pilones de Cádiz)

La Casa del Almirante (Cádiz)

Palacio de la Aduana (Diputación de Cádiz)

Cárcel Real

Iglesia de San José

Teatro Romano de Cádiz. Está ubicado en el Barrio del Pópulo. Hallado en 1981, fue construido por encargo de Lucio Cornelio Balbo "El Menor" en el siglo I antes de Cristo y es el segundo más grande de todo el mundo romano, sólo superado por el teatro de Pompeyo, en Roma. Cicerón habla de su uso para propaganda personal de Balbo en sus "Epístolas a familiares". Según los arqueólogos, este hallazgo confirma la grandeza de la ciudad de Gades, que tuvo un censo de población superior a las 80.000 personas cuando la urbe dominaba el comercio del Atlántico y era una de las ciudades más prosperas del imperio romano.
Oratorio de la Santa Cueva

Oratorio de San Felipe Neri

Iglesia del Carmen. Iglesia barroca que se terminó de construir en 1762.

Castillo de Santa Catalina

Castillo de San Sebastián. Es una fortaleza de Cádiz ubicada en uno de los extremos de La Caleta sobre un pequeño islote donde, según la tradición clásica, se encontraba el Templo de Kronos. En 1706 se inician las obras, dando lugar a un recinto fortificado de planta irregular y que defendía el flanco norte de la ciudad.

Baluarte de la Candelaria

Museo de Cádiz

Iglesia de Santa Cruz

Arco de los Blancos

Arco de la Rosa
 
 
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GUIPUZCOA
Guipúzcoa (en euskera Gipuzkoa) es un territorio histórico del País Vasco y a su vez una provincia española. Su capital es San Sebastián. Limita con el departamento francés de Pirineos Atlánticos por el noreste, Navarra al este, Vizcaya al oeste, Álava al sur y el mar Cantábrico al norte. Cuenta con 691.895 habitantes (INE 2006).

Se halla situada en el extremo este del mar Cantábrico, en el Golfo de Vizcaya, entre los 42º 58' 10'' y los 43º 8' 5'' de latitud norte y entre lº 5' 13'' y 1º 56' 47'' de longitud oeste. Posee 92 km de costa.

Su clima atlántico le da un color verde intenso a esta tierra con una mínima oscilación térmica, mientras que el mar Cantábrico pone el color azul a un paisaje atractivo para los turistas. Sus gentes tienen un fuerte arraigo a su cultura, sus tradiciones y su antiguo idioma, el euskera. Guipúzcoa es el territorio donde más extendido se encuentra el euskera entre la población.

Denominaciones: Guipúzcoa / Gipuzkoa
Guipúzcoa Es la denominación en castellano recomendada por la Real Academia Española. Es la usada habitualmente en documentos oficiales de la administración y en los documentos no oficiales escritos en castellano.
Es la denominación utilizada en la versión en castellano de la Constitución española y en la versión en castellano del Estatuto de Autonomía para el País Vasco.
Es la denominación oficial de la provincia, de acuerdo con el Real Decreto de 30 de noviembre de 1833.

Gipuzkoa. Es la denominación en euskera recomendada por la Real Academia de la Lengua Vasca (Euskaltzaindia) y usada habitualmente en documentos oficiales de las administraciones vascas. Es usada también en algunos documentos en castellano, y es la más empleada por los medios de comunicación en español del País Vasco.
Es la denominación utilizada en la versión en euskera de la Constitución española y en la versión en euskera del Estatuto de Autonomía para el País Vasco.
Es la única denominación oficial aprobada para el territorio histórico por sus Juntas Generales.
La proposición de ley núm. 122/000084 presentada el día 2 de julio de 2004 por el Grupo Parlamentario Vasco (Partido Nacionalista Vasco) en el Congreso de los Diputados de la VIII legislatura, que pretendía establecer como denominación oficial única la de Gipuzkoa, fue retirada por ese mismo partido el día 9 de mayo de 2006.


Geografía
Por extensión, Guipúzcoa es la menor de las 47 provincias continentales de España.

Relieve
Hidrografía Los ríos guipuzcoanos son todos ellos de curso breve y de cuencas hidrográficas pequeñas. Sus caudales son relativamente cuantiosos y estables, debido al elevado índice pluviométrico y a la persistencia de las precipitaciones en esta zona.

De este a oeste, el primer río es el Bidasoa, que nace en Puerto Izpegui (Navarra) a 710 m. de altitud y entra en Guipúzcoa por Endalarza, recorriendo por nueve kilómetros el territorio provincial sirviendo de frontera natural entre España y Francia, primero en un valle angosto y luego ensanchándose en una llanura costera sobre la que se asientan Irún y Fuenterrabía, desembocando finalmente en el mar Cantábrico junto al cabo Higuer.

El Oyarzun u Oarso es un pequeño río de 15 km de longitud que nace en las peñas de Aya, a 680 m. de altura, atraviesa Rentería y desemboca en la bahía de Pasajes. Es un río con frecuentes avenidas que debido a su pendiente (45,3 por mil) arrastra numerosos sedimentos detríticos que se depositan en la bahía.

El Urumea nace al nordeste de Leiza (Navarra) a 710 m. de altitud, tiene un cauce de 53 km y baña a Hernani donde recibe las aguas de su único afluente el río Añarbe, para finalmente desembocar entre los montes Ulía y Urgull en San Sebastián.

El río Oria es el mayor y más largo de los ríos guipuzcoanos, nace en el Puerto de San Adrián, a 660 m. de altitud. Al principio se le considera formado por los tres ramales que pasan por Idiazábal, Cegama y Zumárraga, y a partir de aquí sigue con un cauce único que alcanza cerca de 80 km de longitud donde recoge las aguas de sus afluentes los ríos Leizarán, Berástegui, Amézqueta, Araxes, Amundarain, Agaunza y Ursuarán, bañando a los municipios de Zumárraga, Beasain, Villafranca de Ordicia, Legorreta, Alegría de Oria, Tolosa, Villabona, Andoain y Usúrbil, desembocando al mar en Orio formando en su desembocadura una peligrosa barra.

El río Urola nace cerca de Legazpia en la vertiente norte del Aitzgorri a 720 m. de altitud, tiene como afluentes a los ríos Urrestilla y Régil, y baña Legazpia, Zumárraga, Villarreal de Urrechu, Azcoitia, Azpeitia, Cestona, Aizarnazabal y desemboca en el mar en Zumaya.

El río Deva nace en el monte Eizmendi, en la sierra de Elgueta, a 825 m. de altitud. Presenta un cauce de 58 km de largo y tiene como afluentes a los ríos Ego, Aramayona y Aránzazu; atraviesa Salinas de Léniz, Arechavaleta, Escoriaza, Mondragón, Vergara, Placencia de las Armas, Elgóibar, Alzola y Mendaro, desembocando en Deva.

Además deben mencionarse los ríos que proceden de las zonas cársticas o torcales existentes en Arno, Lastur, Aizarna, Vidania, Aintzarga, Alotza, Iñurritza, Ubedi, Urbía, Escaraz, Guezaltza y Degüiza.