ASTURIAS

El Principado de Asturias (en asturiano Principáu d'Asturies)
es una comunidad autónoma uniprovincial de España. Recibe el nombre de
Principado por razones históricas, al ostentar el heredero de la Corona de
España el título de Príncipe de Asturias. Su capital es la ciudad de Oviedo.
El término Asturias, recibe el nombre de sus antiguos pobladores, los Astures,
primitivos habitantes de las orillas del Astura (Esla) hasta la dominación
romana. El nombre de Astures englobaba no sólo a los de la Meseta (Cismontanos)
sino también a los del norte (Transmontanos).
Astura (que antiguamente se llamaba Estura o Estula) tomaría la raíz del céltico
-stour, que significa «río». Dicho topónimo aparece en Bretaña, donde Plinio
habla del río «Stur» ; hoy en día existen tres ríos Stour en Kent, Suffolk y
Dorset. En la desembocadura del Elba hay otro río Stör, llamado antiguamente «Sturia».
Asimismo, en el Piamonte se ubicaba la tribu celta de los Esturi y un río Stura.
La misma raíz perdura aún hoy en el gaélico y el bretón en las palabras ster y
stour con el significado de «río».
Localización
Asturias se encuentra situada en la costa septentrional de España. Limita al
oeste con Galicia, al este con Cantabria, al sur con Castilla y León y al norte
con el Mar Cantábrico.
Tras la muerte del rey Don Pelayo (hacia el año 737), el territorio asturiano
abarcaba desde el río Eo al río Asón.
En la mayoría de los mapas cartográficos hechos desde el siglo XVI se ve una
Asturias dividida en dos: Las Asturias de Oviedo y las Asturias de Santillana.
Las de Oviedo tenían su frontera occidental en el río Eo y por la parte oriental
en el concejo de Ribadesella, donde comenzaban las de Santillana. Esta llegaba
poco hasta más allá de Santander, situándose su frontera oriental en el río Asón.
Por el sur las Asturias limitaban con la Cordillera Cantábrica.
En el mapa cartográfico editado en 1700 por Charles Hubert (primer geógrafo del
rey de España) empieza a nombrarse Principado de Asturias, estando divido aún en
la de Oviedo y la de Santillana. En el año 1778 las Asturias de Santillana se
integran definitivamente en la Provincia de los Nueve Valles de Cantabria.
El contorno actual se establece en la división territorial de 1833, que divide
España en provincias a imitación de la francesa. Comprende los territorios de la
comarca histórica de las Asturias de Oviedo, retornando los concejos de
Ribadedeva, Peñamellera Alta y Peñamellera Baja que pertenecían a las Asturias
de Santillana ahora en la Provincia de Cantabria.
Contexto geográfico.
Su territorio es de unos diez mil kilómetros cuadrados y cuenta con una
población que supera ligeramente el millón de habitantes. El idioma oficial es
el español, aunque también se emplea el asturiano o bable. Éste no goza de
oficialidad, pero sí de una especial protección de acuerdo al Estatuto de
Autonomía de Asturias.
Las principales poblaciones asturianas se concentran en la zona central del
principado, desde la costa al interior, siguiendo los valles mineros. La ciudad
más poblada es Gijón, con 274.472 hab., seguida de la capital autonómica,
Oviedo, con 214.883 hab. y de Avilés, que tiene 83.358 hab. Otros municipios o
concejos cuya población ronda los 50.000 habitantes son Siero (49.376 hab.),
Langreo (46.076 hab.) y Mieres (45.645 hab.). Los datos son del INE, a 1 de
enero de 2006.
Historia de Asturias
Ocupada por grupos humanos desde el Paleolítico Inferior, durante el superior
Asturias se caracterizó por las pinturas rupestres del oriente de la Comunidad.
En el Mesolítico se desarrolló una cultural original, el asturiense; a
continuación se introdujo la Edad de Bronce, caracterizada por los megalitos y
túmulos. Durante la Edad de Hierro, con raíces en la tradición local del Bronce
Final Atlántico, se desarrollaron un conjunto de comunidades que construirían y
habitarían en castros. Estas poblaciones evolucionarían localmente durante todo
el primer milenio antes de nuestra era, hasta la llegada de los romanos al
Noroeste peninsular, que percibirían a estas gentes como parte de una realidad
étnica (los astures) que no se correspondería con la realidad, ya que
dificilmente esas comunidades mantendrían una conciencia clara de pertenecia a
una estructura sociopolítica más allá de unidades locales, comarcales,
estructuradas en unidades territoriales como valles o cuencas fluviales.
La conquista romana entre 29 y 19 adC hizo entrar a Asturias en la Historia.
Durante este período romano destacan las labores mineras realizadas por el
Estado Romano, con el oro del Occidente asturiano como centro del esquema
territorial en época altoimperial. La explotación minera de las riquezas
auríferas decaería entre los siglos II-III d.C., en favor de las minas romanas
de la región de la Dacia, conquistada para el Imperio entonces. El otro esquema
complementario de estos momentos serían las explotaciones agropecuarias de
multitud de villas romanas como las de Veranes (Gijón) o Memorana (Lena), además
del surgimiento de núcleos urbanos fortificados como Gijón.
Tras varios siglos sin presencia extranjera, los suevos y visigodos intentaron
ocupar el territorio en el siglo VI, que terminaría a principios del siglo VIII
con la invasión musulmana. El territorio, como había sucedido con Roma y Toledo,
no fue fácil de someter, estableciéndose en 722 una independencia de facto como
Reino de Asturias. La monarquía asturiana daría paso en el siglo X al Reino de
León. Durante los siglos medievales, el aislamiento propiciado por la cordillera
cantábrica hace que las referencias históricas sean escasas. Tras la rebelión
del hijo de Enrique II de Trastámara, se establece el Principado de Asturias. Si
hubo varios intentos de independencia, los más conocidos fueron el conde Gonzalo
Peláez o la reina Urraca (la asturiana), que aún consiguiendo importantes
victorias al final fueron derrotados por las tropas castellanas.
En el siglo XVI el territorio alcanzó por primera vez los 100.000 habitantes,
número que se duplicó con la llegada del maíz americano en el siglo siguiente.
El 8 de mayo de 1808, la Junta General del Principado de Asturias declara la
guerra a Francia y se proclama soberana, creando ejército propio y enviando
embajadores al extranjero, siendo el primer organismo oficial de España en dar
ese paso. El 1 de enero de 1820, el oficial Rafael de Riego, oriundo de Tuña (Tineo),
se subleva en Cádiz proclamando la Constitución de 1812.
A partir de 1830 comienza la explotación del carbón, iniciando la revolución
industrial en la comunidad. Más tarde se establecería la industria siderúrgica y
naval.
El 6 de octubre de 1934 comenzó un alzamiento revolucionario en la cuenca minera
provocada porque los revolucionarios no admitieron la entrada de la CEDA en el
gobierno, algo que entendían como un avance del fascismo en España. La
Revolución de 1934 tuvo a Asturias por escenario principal.
Durante la revolución de 1934, protagonizada por los mineros de las Cuencas,
Oviedo queda asolada en buena parte: resultan incendiados, entre otros
edificios, el de la Universidad, cuya biblioteca guardaba fondos bibliográficos
de extraordinario valor que no se pudieron recuperar, o el teatro Campoamor. La
Cámara Santa en la Catedral, por su parte, fue dinamitada.
La Guerra Civil produjo la división de Asturias en dos bandos, al sumarse Oviedo
al levantamiento el 19 de julio. El 25 de agosto de 1937 se proclama en Gijón el
Consejo Soberano de Asturias y León presidido por el dirigente sindical y
socialista Belarmino Tomás, terminando el conflicto el 20 de octubre de 1937.
Tras veinte años de estancamiento económico, se produjo la definitiva
industrialización de Asturias.
Fuertemente afectado por la reconversión industrial de la década de 1990, el
Principado intenta actualmente potenciar sus abundantes recursos paisajísticos y
naturales con vistas al turismo.
En la actualidad el mayor movimiento social que vive Asturias es el de la lucha
por la oficialidad del asturiano y se está viviendo un aumento del movimiento
nacionalista, pese a que este nunca consiguió representación en la Junta
General.
Mitología de Asturias
En Asturias se han creado mitos que desde muy antiguo se han hecho populares,
llegando hasta nuestros días los más conocidos:
Xanes Son ninfas de cabello rubio y muy hermosas que viven cerca de las fuentes.
Tienen muchos poderes, como cuidar el ganado, proteger a los enamorados;
encantar personas; raptar a los hijos de los aldeanos y dejar a sus hijos, "xaninos"
en su lugar, para que los alimenten; etc.
El Trasgu Es un personaje pequeño, cojo y con un gorro encarnado. Le gusta hacer
travesuras. Entra en las casas cambiando. Para que no vuelva se le pide que haga
cosas que no puede y al no poder, por vergüenza no vuelve.
El Ñuberu Es el genio conductor de la nube y la tormenta y es el equivalente en
la mitología asturiana del Zeus griego o el Júpiter Romano, suele representarse
como un anciano fornido de larga barba y cabellos blancos cubierto con un manto
y sombrero de color gris y una vara en la mano
El Cuélebre Es una gran serpiente alada (equivalente al mito del dragón) que
vive en lo más profundo de las cuevas guardando tesoros.
Las Ayalgas Son hermosas, pero menos que las Xanas. Su belleza es terrena sin
nada diabólico. En definitiva, pertenecen al grupo de mujeres encantadas
obligadas a vivir en misteriosos palacios llenos de grandes riquezas, guardados
por horrorosos cuélebres (enormes culebras con alas) que parecen escapados del
amplio catálogo de los reptiles prehistóricos.
Las Lavanderas Son también de la misma familia de los Nuberos. Su físico es
desagradable; son viejas de rostro reseco y anguloso, que contrasta extrañamente
con una cabellera abundante y blanca, semejante a una desflecada cola de espuma.
Los ojos agudos se entornan turbiamente, con mirada huidiza. Voz monótona y
herrumbrosa. Viven en las orillas de los ríos o bajo las aguas espumosas. Toda
su aparente decrepitud desaparece al agitarse febril y regocijadamente,
mezclándose con los remolinos de las aguas en las crecidas.
Las Almas en Pena Muy frecuentes son estas apariciones que con sus quejumbrosas
peticiones de misas o reparación de faltas, etc., aterrorizan a los familiares.
Los relatos sobre almas en pena suspendían el ánimo, inevitablemente, en las
reuniones invernales al amor del hogar.
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CASTILLA Y LEÓN

Castilla y León (denominada también en la legislación autonómica
Comunidad de Castilla y León) es una comunidad autónoma española constituida en
1983 cuyo territorio se sitúa en la parte norte de la meseta de la península
Ibérica, y se corresponde mayoritariamente con la parte española de la cuenca
del Duero. Está compuesta por las provincias de Ávila, Burgos, León, Palencia,
Salamanca, Segovia, Soria, Valladolid y Zamora. Es la comunidad autónoma con
mayor extensión de España.
El Estatuto de Autonomía de Castilla y León declara en su preámbulo:
Los antiguos reinos de Castilla y León han mantenido a lo largo de los siglos
una identidad histórica y cultural claramente definida dentro de la plural
unidad de España. Al ejercer, por abrumadora mayoría de sus instituciones
representativas provinciales y locales, el derecho a su Autonomía, en los
términos que establece la Constitución española, el pueblo castellano-leonés ha
expresado su voluntad política de organizarse en Comunidad Autónoma, reanudando
así aquella identidad.
El Estatuto de Autonomía no estableció una capital. Inicialmente las Cortes se
instalaron de forma provisional en Burgos; también se discutió la posibilidad de
fijar una capitalidad en Tordesillas, aunque la decisión final fue instalar las
Cortes de manera provisional en el castillo de Fuensaldaña. Finalmente, mediante
una Ley Orgánica fue aprobada en 1987, se estableció que la Junta de Castilla y
León y las Cortes tuvieran su sede definitiva en la ciudad de Valladolid.
El 23 de abril se celebra el Día de Castilla y León, en conmemoración de la
derrota sufrida por los ejércitos de las ciudades castellanas partidarias de los
Comuneros durante la guerra homónima en la localidad Villalar (actual provincia
de Valladolid).
Localización
Limita al norte con el Principado de Asturias, Cantabria y el País Vasco, al
este con La Rioja y Aragón, al sur con Comunidad de Madrid, Castilla-La Mancha y
Extremadura, y al oeste con Galicia y Portugal, y consta de nueve provincias:
Ávila, Burgos, León, Palencia, Salamanca, Segovia, Soria, Valladolid y Zamora.
Historia
La comunidad autónoma de Castilla y León es el resultado de la unión en 1983 de
nueve provincias. Las tres que se habían definido en 1833 como agrupadas en la
León y seis agrupadas en la de Castilla la Vieja, exceptuando en este último
caso las provincias de Santander (actual Comunidad Autónoma de Cantabria) y
Logroño (actual Comunidad Autónoma de La Rioja).
En el caso de Cantabria se defendió la creación de una comunidad autónoma por
motivos históricos, culturales y geográficos, mientras que en La Rioja el
proceso resultó más complejo debido a la existencia de tres vías, fundamentadas
tanto en motivos históricos como socio-económicos: unión a Castilla y León (UCD),
unión a una comunidad vasco-navarra (PSOE, PCE)[cita requerida] o creación de
una autonomía uniprovincial, opción tomada ante el apoyo mayoritario de su
población.
Historia de Castilla y León
La unión dinástica de la monarquía de los reinos históricos de León y de
Castilla (que había nacido como parte del anterior), que generó lo que se hubo
venido en llamar Corona de Castilla, se produjo, por primera vez cuando Fernando
I hereda el Reino de Castilla, en 1037, y se casa con Sancha I reina de León:
así en una sola pareja se establece una unión nominal que se romperá al morir el
Rey. Siguiendo la tradición leonesa medieval el mayor de los hijos heredera el
patrimonio paterno (Castilla) y el segundo el materno (León).
La segunda unión dinástica de Castilla y de León se producirá en el reinado de
Alfonso VI de León, a la muerte de su hermano Sancho de Castilla, quien
previamente había desposeído a Alfonso de su reino de León; y la tercera y
definitiva unión de ambos reinos se produce bajo el reinado de Fernando III el
Santo que en 1230, siendo ya rey de Castilla, tras el Pacto de las Damas que
deja fuera a Sancha II y a Dulce —hijas de Alfonso IX y herederas del reino— se
corona rey de León con gran oposición del clero y la nobleza media leonesa. Con
el infante don Juan sigue habiendo conatos de separación durante más de un
siglo. Sin embargo hasta siglo y medio después las cortes no se reúnen juntas,
en León, que en 1188 había sido sede de las primeras Cortes de la Historia de
Europa.
Las bases de la reunificación de los reinos de Castilla y León, separados tan
solo siete décadas, se habían puesto en 1194. Alfonso VIII y Alfonso IX firmaron
en Tordehumos el tratado por el que se pacificaba la zona de Tierra de Campos y
se ponían las bases de una futura reunificación de los reinos[cita requerida],
consolidada en 1230 con Fernando III, el Santo. Este acuerdo ha pasado a la
historia como Tratado de Tordehumos.
Las Cortes del Reino de León, cuyos orígenes más remotos se sitúan a principios
del siglo XII, pueden enorgullecerse de ser una de las instituciones de
representación en sede parlamentaria más antiguas de Europa.
Antes que en ningún otro lugar del viejo continente[cita requerida], en las
Cortes aparecen representantes de las ciudades y de las villas, al lado de los
estamentos tradicionales del Clero y la Nobleza, como consejeros naturales del
rey.
Con estas características, la primera convocatoria de Cortes de las que se tiene
constancia escrita es la efectuada por Alfonso IX de León en 1188, a la que más
tarde se sumarían nuevas asambleas en 1202 y 1208.
Por lo que se refiere al reino de Castilla, la primera curia, que es el término
con el que se designan las asambleas numerosas o extraordinarias para tratar de
los asuntos del reino, es probable que se celebrara a convocatoria de Alfonso
VIII en el año de 1187, en la localidad de San Esteban de Gormaz, y con la
asistencia de los hombres principales de cincuenta ciudades.
Pueden citarse la asamblea celebrada en Valladolid en 1217 para rendir homenaje
a Fernando III como rey de Castilla y la curia convocada dos años más tarde en
Burgos por el mismo Rey.
Fachada de la Catedral de BurgosTodas estas asambleas que tienen lugar a lo
largo del siglo XII y principios del XIII, y que tendrían su continuidad en los
siglos siguientes, constituyen, por tanto, el antecedente más remoto de las
actuales Cortes de Castilla y León e incluso de la tradición parlamentaria del
continente europeo.
Ese carácter pionero fue el resultado directo de la temprana autonomía de las
villas y ciudades de la Corona de Castilla (que en ese momento era una zona
repoblada en plena reconquista), junto con la aplicación del Derecho Romano, que
permitió con sus aportaciones teóricas la convocatoria de los municipios y su
participación.
Evidentemente, las Cortes medievales guardan poco parecido con las actuales
Asambleas Parlamentarias. A diferencia de éstas, no fueron democráticas (en el
sentido moderno del término) porque no ostentaron una representación directa de
la población. La Revolución Francesa, y con ella, las categorías fundamentales
del parlamentarismo moderno, tardaría aún muchos siglos en llegar.
Sin embargo, hay que reconocerles haber constituido el precedente inmediato, el
germen primero de los actuales Parlamentos europeos, y más concretamente de las
Cortes de Castilla y León, unas instituciones llamadas a sentar las reglas de
convivencia de los pueblos y articular su régimen de libertades.
Como Día de Castilla y León se ha escogido el la fecha histórica del 23 de
abril, día en el que, en 1521, los comuneros castellanos fueron derrotados.
Desde finales de la década, varias decenas de miles de castellanoleoneses acuden
a Villalar de los Comuneros (Valladolid), a celebrar el Día. Como precursor y
antecedente más remoto se cita el homenaje que El Empecinado realizó a los
comuneros en Villalar en 1821.
Tras la posguerra que siguió a la Guerra Civil Española (1936-1939), el medio
rural de la actual Castilla y León experimentó una pérdida de habitantes como
consecuencia de la emigración a las grandes ciudades (Madrid, Barcelona, Bilbao,
etc.) o extranjero (Alemania, Francia, Suiza, entre otros). El surgimiento de un
potente núcleo industrial en Valladolid, de la mano la planta de automóviles
Renault y del ingeniero Manuel Jiménez Alfaro, empujó industrialmente la región
y mitigó la pérdida poblacional. No obstante, la dinámica actual sigue
mostrándose preocupante en el conjunto de la comunidad, puesto que las
tendencias generales continúan siendo a la despoblación, con la práctica
excepción de Valladolid.
Contexto Geográfico
La morfología de Castilla y León está formada, en su mayor parte, por la Meseta
y un cinturón de relieves montañosos. La Meseta es una altiplanicie, que tiene
una altitud media cercana a los 800 m, está cubierta por materiales arcillosos
depositados que han dado lugar a un paisaje seco y árido.
Siguiendo la morfología de la zona se pueden observar: al norte, se encuentran
las montañas de las provincias de Palencia y de León, con cumbres altas y
espigadas, y las montañas de la provincia de Burgos, una prolongación de los
montes vascos, donde las altitudes son más moderadas. En la parte nordeste se
extienden las montañas de Zamora, con picos amesetados por la erosión. Al este,
en las montañas sorianas, se puede apreciar el sistema Ibérico, presidido por el
Moncayo, su cumbre más alta. Separando la Meseta septentrional de la meridional,
al sur, se levanta el sistema Central donde se encuentran las sierras de
Somosierra, Guadarrama, Gredos y Ministra, todas ellas con picos que superan los
2.000 m de altitud.
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MADRID

Madrid es la capital de España y de la Comunidad de Madrid, en la que se
configuró la antigua Provincia de Madrid. Es conocida habitualmente como villa y
corte. Con una población según el censo de 2006 de 3.128.600 habitantes y
3.205.334 según el padrón municipal de 2006 (5.843.031 contando su área
metropolitana), es la mayor ciudad del país y la tercera área urbana de la Unión
Europea.
Como capital de la nación, Madrid alberga las sedes del Gobierno, Cortes,
principales centros de la Administración pública central, Instituciones y
Organismos del Estado, así como de la residencia oficial de los reyes de España.
En el plano económico, destaca como importante centro financiero e industrial,
sede de numerosas empresas nacionales y de varias de las más grandes
corporaciones del mundo, mientras que en el plano internacional, acoge la sede
mundial de la Organización Mundial del Turismo (OMT) y organiza la feria FITUR.
Madrid es un influyente centro cultural nacional y cuenta con museos de
referencia internacional entre los que destacan el Museo del Prado, el Thyssen-Bornemisza
y el Museo Reina Sofía.
Nacida a partir de un enclave musulmán (Mayrīt, مجريط; llamado en castellano
antiguo Magrit, Magerit y Matrit), conquistado por Alfonso VI de León y Castilla
en 1083, la villa fue elegida en 1561 como sede de la corte por Felipe II,
siendo la primera capital permanente de la monarquía hispánica. Desde entonces,
salvo un breve intervalo de tiempo entre 1601 y 1606 en el que la capitalidad
pasó temporalmente a Valladolid, Madrid ha sido la capital de España y sede del
Gobierno de la nación (excepto durante la Guerra Civil, en que el gobierno se
trasladó primero a Valencia y luego a Barcelona).
Historia de Madrid
Prehistoria
Pese a que no se han encontrado restos fósiles humanos, sí se ha hallado gran
variedad de útiles, especialmente en el entorno de Arganda del Rey y del
Manzanares, que permiten probar la existencia de asentamientos humanos en las
terrazas del río en el lugar que hoy ocupa la ciudad.
Época romana y visigoda
La conquista, colonización y pacificación romana de la península Ibérica dura
casi 200 años, desde la Segunda Guerra Púnica hasta el 27 adC en el que
completan la pacificación del norte del territorio y lo dividen en tres
provincias. La región que actualmente ocupa Madrid se situaría en la
Tarraconense.
Si bien es posible que durante el periodo romano el territorio de Madrid no
constituyese más que una región rural, beneficiada por la situación de cruce de
caminos y la riqueza natural, también existen pruebas de la posible existencia
de un asentamiento urbano en el entorno de la calle Segovia y la ribera del
Manzanares. Recientemente se ha hallado una antigua basílica visigoda en el
entorno de la iglesia de Santa María de la Almudena.
Fundación musulmana
La iglesia de San Nicolás de los Servitas es la más antigua de Madrid, sin
contar el desaparecido edificio que habría en el lugar de la actual Catedral de
la Almudena. La torre-campanario, de estilo mudéjar, aún conserva la estructura
original del siglo XII, aunque rematada por un chapitel barroco. La primera
constancia histórica de la existencia de un asentamiento estable data de la
época musulmana. En la segunda mitad del siglo IX, el emir de Córdoba Muhammad I
(852-886) construye una fortaleza en un promontorio junto al río (en el lugar
que hoy ocupa el Palacio Real) con el propósito de vigilar los pasos de la
sierra de Guadarrama y ser punto de partida de razzias contra los reinos
cristianos del norte. Junto a la fortaleza se desarrolla, hacia el sur, el
poblado. Esta población recibe el nombre de Mayrīt (Magerit en su forma
castellanizada), cuyo significado no está claro, pero que parece ser el híbrido
de dos topónimos muy parecidos: uno mozárabe, matrice, con el significado de
«fuente», y otro árabe, majrà, que significa «cauce» o lecho de un río. Ambos
aluden a la abundancia de arroyos y aguas subterráneas del lugar. De este
período, conocidos a partir de los diversos trabajos arqueológicos desarrollados
en la ciudad a partir de 1975, se conservan algunos restos: la muralla árabe de
la Cuesta de la Vega, la atalaya de la Plaza de Oriente y los vestigios de un
viaje de agua de la Plaza de los Carros. En Madrid nació en el siglo X Maslama
al-Mayriti, llamado "el Euclides andalusí", notable astrónomo y fundador de una
escuela matemática en Córdoba.
Conquista castellana
Con la caída del reino taifa de Toledo en manos de Alfonso VI de León y
Castilla, la ciudad fue tomada por las fuerzas cristianas en 1085 sin
resistencia, probablemente mediante capitulación. La ciudad y su alfoz quedaron
integrados en el reino de Castilla como territorios de realengo. Los cristianos
sustituyen a los musulmanes en la ocupación de la parte central de la ciudad,
quedando los barrios periféricos o arrabales, que en el periodo anterior eran
habitados por una comunidad mozárabe, como morería. También existió una judería
en el entorno del que sería más tarde barrio de Lavapiés. Durante el siguiente
siglo, Madrid sigue recibiendo embates de los nuevos poderes musulmanes de la
península, los almorávides, que incendian la ciudad en 1109 y los almohades, que
la someten a sitio en 1197. La victoria cristiana de Las Navas de Tolosa alejan
definitivamente la influencia musulmana del centro de la península.
De esta época proceden dos destacados hechos religiosos que marcan el desarrollo
de la personalidad del cristianismo popular de Madrid: el "descubrimiento" de la
imagen de la Virgen de la Almudena y la "milagrosa" vida de Isidro Labrador, que
más tarde sería canonizado. La ciudad va prosperando y recibe el título de villa
en 1123. Siguiendo el esquema repoblador habitual en Castilla, Madrid se
constituye en concejo, cabeza de una comunidad de villa y tierra, la comunidad
de villa y tierra de Madrid. El gobierno de la ciudad recae en todos los
madrileños con el rango de vecinos, reunidos en concejo abierto hasta que en
1346, el rey Alfonso XI implanta el regimiento, en el cual ya sólo
representantes de la oligarquía local, los regidores, gobiernan la ciudad. En
1152, el rey Alfonso VII estableció los límites de la comunidad de villa y
tierra, entre los ríos Guadarrama y Jarama. En 1188, una representación de
Madrid participa por primera vez a las Cortes de Castilla. En 1202, Alfonso VIII
le otorgó su primer fuero municipal, que regulaba el funcionamiento del concejo,
y cuyas competencias fueron ampliadas en 1222 por Fernando III el Santo.
A pesar del apoyo madrileño a Pedro I, posteriormente los soberanos de la casa
de Trastámara residirían con frecuencia en la villa debido a la abundancia y
calidad de sus cotos de caza, a la que son muy aficionados. Antes incluso, ya el
libro de Montería de Alfonso XI anotaba: "Madrid, un buen lugar de puerco y
oso", y posiblemente de esa característica derivaba el escudo que las huestes
madrileñas llevaron a la batalla de las Navas de Tolosa. Posteriormente, un
prolongado pleito entre el Ayuntamiento y la Iglesia, acabó con un acuerdo de
reparto de pastos para ésta y pies de árbol para aquél, con lo que un árbol fue
incorporado al escudo junto al oso u osa y las siete estrellas de la
constelación homónima. La identificación del árbol con el madroño es más oscura,
más allá de la homofonía con el nombre de la ciudad. Es habitual llamar a Madrid
la ciudad del oso y el madroño.
En la Guerra de las Comunidades, Madrid se une a la sublevación contra Carlos I
(1520) pero tras la derrota de los comuneros en Villalar, la villa es asediada y
ocupada por las tropas reales. A pesar de todo ello, el sucesor de Carlos I,
Felipe II decide instalar la corte en Madrid en 1561. Este hecho sería decisivo
para la evolución de la ciudad y haría que los avatares del país y la monarquía,
en mayor o menor medida, influyeran en el destino de la ciudad. Salvo un breve
periodo entre 1601 y 1606 en que la corte se traslada a Valladolid, la
capitalidad será consustancial a Madrid desde entonces. Una famosa expresión
indicaba esa identidad: "sólo Madrid es corte", lo que, de forma conceptista,
también se entendía al revés: "Madrid es sólo corte".
Con el establecimiento de la corte en Madrid, su población empieza a crecer de
forma significativa. A la burocracia real, a los miembros de la corte y todas
las personas necesarias para su sustento, se unen desheredados y buscavidas de
todo el imperio. En 1625, Felipe IV derriba la muralla de la ciudad, ya
sobrepasada y edifica la que será la última cerca de Madrid. Esta cerca
constreñirá el crecimiento de la ciudad hasta el siglo XIX. Las tareas de
gobierno se centralizan en el Alcázar Real, conjunto de edificaciones situadas
en los terrenos que más adelante ocuparán el Palacio Real y la Plaza de Oriente.
Paralelamente, se construye un palacio en el otro extremo de la ciudad, más allá
de la cerca. Se trata del Palacio del Buen Retiro, del que se conservan sus
jardines y la Sala del Trono, conocida como el Casón del Buen Retiro y utilizada
por el Museo del Prado.
Geografía de Madrid
Ubicación
La ciudad de Madrid se encuentra en la zona central de la Península Ibérica, a
pocos kilómetros al norte del Cerro de los Ángeles, centro geográfico de ésta.
Las coordenadas de la ciudad son 40°26′ N 3°41′ O y su altura media sobre el
nivel del mar es de 667 m. El contexto geográfico y climático de Madrid es el de
la Submeseta Sur, dentro de la Meseta Central. La ciudad está situada a pocos
kilómetros de la sierra de Guadarrama e hidrográficamente se encuentra emplazada
en la cuenca del Tajo.
Hidrografía
Mapa con los cursos de agua de la ciudad de Madrid y su entorno.El principal río
de de Madrid es el Río Manzanares, que penetra en municipio en el entorno del
Monte del Pardo alimentando el embalse del mismo nombre, al que también llegan
las aguas de los arroyos de Manina y Tejada. Pasado este espacio natural, el río
comienza su curso urbano en torno a la ciudad universitaria, entrando después,
brevemente, en la Casa de Campo, donde recibe las aguas del arroyo de Meaques.
En su siguiente tramo sirve de frontera entre numerosos distritos, dejando en su
margen suroeste a los de Latina, Carabanche, Usera y Villaverde y en el noreste
a los distritos Centro, Arganzuela, Puente de Vallecas, Villa de Vallecas y al
resto de la ciudad. En esta fase, concretamente entre los distritos de
Arganzuela y Puente de Vallecas, recibe el cauce del soterrado arroyo Abroñiga,
cuyo recorrido coincide en su casi totalidad al de la autopista M-30, al usarse
la depresión causada por su cauce como medida de insonorización de la vía
rápida; también recibe las aguas del arroyo Butarque, éstas en torno al distrito
de Villaverde. A su salida de la ciudad de Madrid, el río entra en el extremo
oriental del municipio de Getafe, donde recibe las aguas del arroyo Culebro,
para desembocar poco después en las aguas del río Jarama, ya en el entorno de
Rivas-Vaciamadrid. Además de los que desaguan en el Manzanares, existen otros
pequeños cursos fluviales en la ciudad de Madrid y en su entorno. Es el caso de
arroyos de la Moraleja, de la Vega, Valdelamasa o Viñuelas, que desaguan
directamente en el Jarama o del arroyo Cedrón, que lo hace en el río Guadarrama.
Clima
Artículo principal: Clima mediterráneo continentalizado
El clima de Madrid es Clima mediterráneo continentalizado y está muy influido
por las condiciones urbanas. Los inviernos son fríos, con temperaturas
inferiores a los 6°C, heladas nocturnas y nevadas ocasionales. Los veranos son
calurosos con medias en torno a los 24°C en julio y agosto y con máximas que a
veces superan los 35°C. La oscilación diaria es importante en la periferia
urbana, pero se ve reducida en el centro de la ciudad por el efecto antrópico.
La amplitud térmica anual es alta (19 grados, cifra propia de la Meseta Sur)
como consecuencia de la gran distancia al mar y la altitud (en torno a los 600
m). Las precipitaciones anuales son algo superiores a los 400 mm (lo que marca
la frontera con el clima semiárido), con mínimos muy marcados en verano (cuatro
meses secos, de junio a septiembre).
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BURGOS

Burgos, ciudad española, capital de la
provincia de Burgos al noreste de la Comunidad Autónoma de Castilla y León.
Ostenta, en su escudo, los títulos de Caput Castellae (Cabeza de Castilla),
Camera regia (Cámara real), Prima voce et fide (Primera en hablar y en
fidelidad). Su bandera tiene dos franjas horizontales de la misma anchura, la
superior roja y la inferior parda, con el escudo de la ciudad centrado en la
bandera. Existe también el Himno a Burgos.
En Burgos se encuentra:
la sede del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León
la sede del Instituto de la lengua de Castilla y León (sita en el Palacio de la
Isla).
Burgos es candidata a ser Capital Europea de la Cultura en el año 2016.
Historia
Existen pruebas de un asentamiento humano en el cerro del Castillo que domina la
ciudad en el Neolítico (4.500 años a.C) y en la primera Edad del Hierro (850
a.C.). Sin embargo, la ciudad de Burgos es fundada como tal por el conde
castellano Diego Rodríguez "Porcelos" en el año 884. Alfonso III Rey de León,
intentando frenar el avance sarraceno, ordenó al conde D. Diego que fundase un
burgo murado a orillas del Arlanzón. El origen de la ciudad es, por tanto,
militar.
Burgos, poblada por mandato real y sometida directamente a la autoridad de los
Reyes de León; hacia el 930, se convirtió en capital del condado de Castilla
cuando éste alcanzó su independencia del reino de León bajo la actuación de
Fernán González. Durante algún tiempo fue la capital del reino de Castilla y
León, concretamente desde 1073 hasta la toma de Granada, con la Reconquista. En
ese momento, la capital del reino pasó a ser Valladolid, ciudad donde los Reyes
Católicos se casaron y fijaron la corte.
Carlos I le otorgó el título de 'Prima voce et fide' en una pugna entre los
diputados toledanos y burgaleses sobre cual tenía el derecho de hablar primero
en las cortes, en agradecimiento por haber apoyado el bando real en la guerra de
las comunidades.
Al ser Burgos una de las ciudades más importantes en la ruta del Camino de
Santiago (llegando desde Francia), peregrinos, mercaderes y comerciantes,
formaban parte de la vidilla de la ciudad. Podemos decir que desde su fundación,
Burgos fue una ciudad muy activa y con mucho movimiento. Al ser una ciudad tan
bien situada, atrajo desde sus comienzos a gran cantidad de gente para exponer
sus mercancías o bien para asentarse y montar algún negocio, con lo cual, se
pobló de una forma muy rápida, haciéndose en poco tiempo una ciudad importante.
Monumentos y lugares de interés
Catedral de Burgos
Entre sus monumentos destaca la catedral, máximo exponente de la arquitectura
gótica.
Estatua del Cid, en Burgos
Otros monumentos y lugares de interés son:
Monasterio de Santa María la Real de Las Huelgas, panteón de los reyes de
Castilla.
Cartuja de Santa María de Miraflores de estilo gótico
Arco de Santa María
Casas de Miranda y De Íñigo Angulo (Museo de Burgos), museo provincial,
ampliación del antiguo Museo Arqueológico.
Palacio de los Condestables de Castilla (Casa del Cordón). Palacio renacentista,
hoy sede de la Caja de Burgos.
Iglesias góticas de Nicolás de Bari —con un impresionante retablo de piedra—, de
San Lesmes, de San Esteban, de San Gil, de Santa Gadea, La Antigua de Gamonal,
San Cosme y San Damián (con fachada renacentista).
barroca de San Lorenzo
neoclásica de San Pedro de la Fuente y Monasterio de las Benedictinas
neogótica de las Salesas.
Ermita de San Amaro situada junto al Hospital del Rey, esta ermita barroca está
dedicada a un santo peregrino.
Convento de Santa Clara
Convento de Santa Dorotea
Hospital del Rey.
Antiguos monasterios
Monasterio de San Juan, hoy museo de pinturas de Marceliano Santa María, y sala
municipal de exposiciones.
Convento de las Bernardas, hoy conservatorio municipal de música.
Real Monasterio de San Agustín, hoy centro cultural
Convento de la Merced, hoy hotel
Convento del Carmen Femenino
Ruinas del antiguo Real Monasterio de Nuestra Señora de Fresdelval.
Restos medievales
Murallas.
Restos del Castillo.
Ríos: Arlanzón, Vena, Pico y Cardeñadijo.
Albergues
Albergue del Parral: En el parque del Parral.
Albergue de la Divina Pastora: c/ Lain Calvo, 10
Actualmente se esta construyendo un albergue nuevo en pleno camino de Santiago
en la calle Fernan Gonzalez en una casa llamada "Casa de los Cubos".
Alfoz y alrededores [editar]Los yacimientos de la Sierra de Atapuerca.
Patrimonio de la humanidad, con pruebas de asentamientos humanos desde el
Pleistoceno.
El monasterio de San Pedro de Cardeña, que alberga el (actualmente vacío)
panteón del Cid Campeador.
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BADAJOZ

Badajoz es una ciudad de la Comunidad
Autónoma de Extremadura, España, capital de la provincia del mismo nombre.
Situación Está situada en el suroeste de la Península Ibérica, a orillas del río
Guadiana, muy próxima a Portugal.
Población Es el mayor y más poblado núcleo urbano de Extremadura, con 143.748
habitantes (según censo INE a 01-01-2007).
Historia de Badajoz Orígenes
Badajoz fue fundada en el 875 por el
muladí emeritense Ibn Marwan, aunque los primeros asentamientos humanos parecen
remontarse a la prehistoria.
Época hispanoárabe
En poco tiempo floreció una próspera ciudad, siendo la más importante fundada
por los hispanoárabes íntegramente. Tuvo periodos de independencia, como la
época en que la rigieron los Marwan, o la de los reinos de taifas. A la época de
la primera Taifa corresponde la Torre de Espantaperros, de origen almohade y de
planta octogonal, construida en 1169 (Guía Campsa).
La Taifa de Badajoz llegó a ser la más extensa de entre todas las taifas de la
península. Englobaba no sólo a Extremadura sino también a una buena parte de
Portugal, incluida Lisboa y la frontera con el Duero.
Reinos de Taifas en la península Ibérica hacia 1030
Reconquista La ciudad fue conquistada por Alfonso IX, rey de León, el 19 de
marzo de 1230.
Tras pasar un periodo de decadencia, en el que la ciudad se despobló, resurgió
de nuevo ayudada por su condición de ciudad fronteriza.
De aquí partió Felipe II en 1580 para anexionarse Portugal, tiempo durante el
cual la corte se trasladó a Badajoz y en ella murió la reina Ana de Austria.
Siglos XVI y XVII Desde 1580 hasta 1640 la ausencia de guerras hizo florecer la
ciudad de nuevo. Su contribución a la conquista americana fue numerosa, ya que
según Navarro del Castillo, 428 habitantes de Badajoz, participaron en la proeza
americana.
Siglo XVIII A finales del siglo XVII y principios del XVIII, nuevamente la
ciudad se encontró con un periodo de guerras. Primero la guerra de Restauración
portuguesa(1640) y, tras ella, la guerra de Sucesión española (1702 hasta 1713).
En ambas sufrió numerosas agresiones y asedios. Por este motivo la ciudad no
cuenta con grandes edificios que perduraran en el tiempo. En cambio, nos han
legado las impresionantes murallas del complejo abaluartado de estilo Vauban que
protegían la ciudad.
Siglo XIX Durante la Guerra de la Independencia, ya en el siglo XIX, la ciudad
sufrió tres asedios: en el primer sitio, Badajoz fue tomada —por primera vez en
su historia— por los franceses. El segundo sitio fue realizado por las tropas
aliadas y provocó la Batalla de La Albuera. En el tercer sitio, en 1812 las
tropas inglesas recuperaron la ciudad, dedicándose al pillaje y saqueo
descontrolado tras su toma.
El final del siglo XIX y el principio del siglo XX fue una etapa de gran
crecimiento de Badajoz. Se realizaron destacadas obras arquitectónicas en el
centro de ciudad; se crearon barrios extramuros (San Fernando y San Roque), y se
planteó la demolición del recinto amurallado, hecho que no ocurriría hasta 1931
con la apertura de tres brechas.
Guerra Civil Española Durante la Guerra Civil (1936-1939), Badajoz fue tomada
veintiocho días después del inicio de la sublevación militar tras la Batalla de
Badajoz. Con la conquista de Badajoz el bando alzado consiguió comunicar los
territorios sublevados del norte de la Península con los del sur. Badajoz sufrió
una importante represión por parte las tropas franquistas al mando del general
Yagüe.
Posguerra
Tras la guerra, la ciudad siguió
creciendo, si bien, a partir de 1960, sufrió grandes migraciones a otras
regiones españolas y a otros países europeos. Durante las décadas siguientes, la
actividad económica predominante de la ciudad pasaría del sector primario al
terciario.
Lugares de interés
Monumentos
Puerta de Palmas
Puente de Palmas
Alcazaba
Torre de Espantaperros
Catedral
Recinto abaluartado de Badajoz
Plaza Alta
Jardines de La Galera
Parque de Castelar
Giralda de Badajoz
Palacio de Congresos de Badajoz
Institución Ferial Badajoz
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BARCELONA

Barcelona es la capital de la comunidad
autónoma de Cataluña (España) y de la provincia homónima, en el noreste de
España. Está situada a orillas del mar Mediterráneo, unos 120 km al sur de la
cadena montañosa de los Pirineos y de la frontera con Francia, en una llanura
limitada por el mar, al este, la cordillera litoral (Sierra de Collserola) al
oeste, el río Llobregat al sur, y el río Besós al norte.
Con una población de 1.605.602 habitantes (INE 2006), Barcelona es la segunda
ciudad española más poblada y la décima de la Unión Europea. El Área
Metropolitana de Barcelona, integrada por 36 municipios, tiene una población de
3.161.081 habitantes y una superficie de 633 km². El Área metropolitana de
Barcelona es la delimitación como núcleo urbano definida oficialmente, sin
embargo ésta estaría incluida en la Región urbana de Barcelona, que se
extendería por todo el área de influencia de la ciudad, con una extensión de
4.268 km² y 5.327.872 habitantes.
Barcelona ha sido escenario de diversos eventos mundiales, que han contribuido a
configurar la ciudad y darle proyección internacional. Las más relevantes han
sido la Exposición Universal de 1888 y la de 1929, y los Juegos Olímpicos de
verano de 1992.
Historia de Barcelona
Los primeros rastros de población en el área de la ciudad se remonta a finales
del neolítico (2000 a 1500 a.C.). Sin embargo, los primeros destacados no
aparecen hasta los siglos VII – VI a.C., los layetanos, un pueblo íbero. Durante
la Segunda Guerra Púnica, los cartagineses tomaron la ciudad, refundada por
Amílcar Barca, padre de Aníbal, en efecto, el nombre de Barcelona según las
tradiciones deriva del apellido cartaginés Barca. Tras la derrota de aquel
pueblo por la creciente dominación de los romanos, éstos tomaron la ciudad y la
bautizaron como Julia Augusta Paterna Faventia Barcino en el año 218 a.C. En el
mapamundi de Claudio Ptolomeo aparece con el nombre Barcino. Barcino tomó forma
de castrum o fortificación militar en sus primeros tiempos aunque el comercio
fue reorientando la importancia de la ciudad; en el siglo II fue amurallada por
orden del emperador romano Claudio y ya en el siglo III contaba con una
población de entre 4.000 y 8.000 habitantes .
La llegada de los visigodos, ya en el siglo V, y la convirtieron durante pocos
años en capital de los territorios hispanos. En el siglo VIII fue conquistada
por Al-Hurr, pero retomada a territorio cristiano por el Imperio Carolingio en
801, incorporándola a la Marca Hispánica. Los ataques musulmanes no cesaron, y
en 985 las tropas de Almanzor destruyeron prácticamente toda la ciudad. Borrell
II inició la reconstrucción de la ciudad dando paso al floreciente periodo
condal. Durante este período la ciudad destacó entre tierras catalanas y el
conjunto del dominio de la Corona de Aragón, y fue de donde partieron numerosas
tropas y recursos hacia la empresa de tomar nuevas posesiones. La ciudad
floreció y llegaría a ser una de las principales potencias mediterráneas en los
siglos XIII y XIV, en competencia con Génova y Venecia.
La decadencia se inició tras el siglo XV con altibajos, y se prolongaría a lo
largo de los siglos siguientes. Las tensiones derivadas de la unión dinástica
con Castilla, iniciada con el matrimonio entre Fernando de Aragón e Isabel de
Castilla, alcanzó su momento álgido con la Guerra de los Segadores, entre 1640 y
1651, y más tarde, con la Guerra de Sucesión (de 1706 a 1714), que significó la
desaparición de las instituciones propias de Cataluña. La recuperación económica
iniciada a finales del siglo XVIII y la industrialización en el siglo XIX
propiciaron que Barcelona volviera a convertirse en un importante centro
político, económico y cultural, al frente de la llamada Renaixença
(Renacimiento). Se eliminaron las murallas y se anexionó en 1897 seis municipios
limítrofes, lo que permitió a la ciudad crecer y planificar su crecimiento
urbano e industrial liderado por el plan del Ensanche de Ildefonso Cerdá. Fue
también sede de dos Exposiciones Universales en 1888 y 1929.
Los inicios del siglo XX destacaron tanto por el crecimiento económico
(especialmente derivado de la Primera Guerra Mundial) como por la proliferación
de nuevas ideologías acogidas por amplios tramos de población, especialmente la
obrera. El impulso gubernamental promovió el Metro y el Puerto. Sin embargo, el
inicio de la Guerra Civil Española paralizó todo crecimiento. Pese a defender la
República, la ciudad fue foco de rebeliones internas y peleas entre partidos que
ni la ciudad ni el gobierno de la República pudieron controlar. La ciudad fue
bombardeada en varias ocasiones y el avance de las tropas franquistas alcanzó la
ciudad a finales de enero de 1939. La Dictadura delegó el poder de la ciudad,
promoviendo un desarrollismo descontrolado para dar frente a una creciente
inmigración peninsular, especialmente del sur. Tras la muerte de Francisco
Franco, la ciudad retomó nuevos desarrollos culturales y urbanísticos, y afrontó
los desafíos de la organización de los Juegos Olímpicos de 1992 entre otros
eventos.
Lugares de interés turístico
Barcelona ofrece al visitante la posibilidad de recorrer a pie desde las ruinas
romanas y la ciudad medieval hasta los barrios del modernismo catalán, con sus
edificios característicos, sus manzanas cuadradas de cantos seccionados, sus
calles arboladas y sus anchas avenidas. La ciudad antigua es prácticamente
llana, mientras que los barrios nuevos, a medida que se acercan a la cordillera
litoral, adquieren más pendiente.
El centro histórico y Las Ramblas
Uno de los lugares de mayor atractivo son Las Ramblas (en catalán Les Rambles),
paseo situado entre la Plaza de Cataluña (en catalán Plaça de Catalunya), centro
de la ciudad, y el puerto antiguo. El paseo está lleno de gente de día y hasta
altas horas de la noche. Allí se encuentran kioscos de prensa, de flores, de
pájaros y animales domésticos, actores callejeros, cafeterías, restaurantes y
comercios. Cerca del puerto acostumbran a instalarse mercadillos, así como
pintores y dibujantes. Paseando por Les Rambles pueden admirarse varios
edificios de interés, como el Palacio de la Virreina, el mercado de La Boquería
y el famoso teatro de Gran Teatro del Liceo, en el que se representan óperas y
ballets. Las calles laterales también tienen un encanto especial. Una de ellas,
de pocos metros de longitud, conduce a la Plaza Real (en cat. Plaça Reial), una
plaza con palmeras y edificios con porches que albergan cervecerías y
restaurantes, y en la que se reúnen los fines de semana los coleccionistas de
sellos y de monedas.
El paseo de Las Ramblas termina junto al puerto antiguo, donde la estatua de
Cristóbal Colón señala hacia el mar. A dos pasos se encuentra el Museo Marítimo
(Museu Maritim), dedicado sobre todo a la historia naval en el Mediterráneo, y
en el que se exhibe la reproducción a escala real de una antigua galera de
combate. El museo está ubicado en los astilleros de la Edad Media, donde se
construían los barcos que navegaban por todo el Mediterráneo. El puerto antiguo
ofrece otros atractivos, como un centro de ocio, con comercios, restaurantes, un
cine IMAX y el mayor acuario de la fauna marina mediterránea.
En el centro histórico, muy cerca de Las Ramblas, también son interesantes la
Catedral de Barcelona, la Plaza de San Jaime que acoge los edificios de la
Generalidad de Cataluña y del Ayuntamiento de Barcelona, y las estrechas pero
animadas callejuelas tanto del barrio gótico como del Arrabal y del Borne.
La Barcelona olímpica
Otro de los atractivos turísticos de Barcelona es visitar las principales
instalaciones que acogieron los Juegos Olímpicos de 1992. Muchas de ellas se
encuentran en la montaña de Montjuich. Allí se puede visitar el Estadio Olímpico
Lluis Companys, que incluye el Museo Olímpico, el Palacio Sant Jordi, las
piscinas Picornell o la Piscina de saltos de Montjuich. Lejos de la montaña se
pueden visitar las instalaciones del FC Barcelona, que acogen el Camp Nou, el
Palau Blaugrana (Palacio Azulgrana), el Mini Estadi y el Museo del FC Barcelona,
el segundo museo más visitado de Cataluña. En el norte de la ciudad se encuentra
el Velódromo de Horta, las instalaciones de tenis de La Teixonera y el pabellón
de Valle de Hebrón. Por último, también es recomendable visitar el lugar donde
se alojaron los atletas, barrio de la Villa Olímpica, uno de los más animados de
la ciudad con sus playas, restaurantes y zonas de ocio.
Los parques
Barcelona cuenta con amplios parques en los que disfrutar de un rato de ocio y
desconectar del ruido urbano. Los más conocidos son el Parque Güell, diseñado
por Antoni Gaudí en el distrito de Gracia, el parque de Montjuich, situado en la
montaña del mismo nombre, y el Parque de la Ciudadela (Parc de la Ciutadella),
situado en el centro de la ciudad, en el que puede encontrase el Parlamento de
Cataluña y el Parque Zoológico de Barcelona, famoso por haber albergado hasta su
muerte al gorila albino Copito de Nieve. Recientemente se han inaugurado el
Parque de Diagonal Mar, el más grande de la ciudad, diseñado por Enric Miralles,
y el Parque del Fórum, donde se ubicó el recinto que acogió el Fórum Universal
de las Culturas del 2004. Muy original es el "Laberinto de Horta", parque donde
los árboles están plantados de forma que crean un laberinto donde pequeños y
mayores pasan ratos divertidos. Otros parques menores, pero también interesantes
son el Parque de la España Industrial, en el barrio de Sants, el Parque del Clot,
cerca de la Plaza de las Glorias, y el Turó Park, junto a la plaza Francesc
Macià.
Montjuich y Tibidabo:
Para disfrutar de buenas vistas sobre la ciudad puede subirse a cualquiera de
las dos montañas que dominan la ciudad. La montaña de Montjuic es el pequeño
monte situado junto al puerto, en cuya cima se encuentra una antigua fortaleza
militar que sirvió para vigilar la entrada a Barcelona desde el mar. En la falda
de este monte se encuentran las instalaciones olímpicas, como el Estadio
Olímpico Lluis Companys, el Palacio Sant Jordi diseñado por el arquitecto
japonés Arata Isozaki, y las Piscinas Picornell. También se encuentra en
Montjuic el jardín botánico, que dispone de una colección única de cactus. Otro
lugar para disfrutar de vistas sobre Barcelona es la montaña del Tibidabo, en la
parte alta de la ciudad. Puede subirse en coche, autobús, o bien con un tranvía
y un funicular. En el Tibidabo se encuentran la Iglesia del Sagrado Corazón,
visible desde toda la ciudad, el Parque de atracciones del Tibidabo, y la Torre
de Collserola, antena de telecomunicaciones diseñada por Norman Foster que
dispone de un mirador.
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MÁLAGA

Málaga es una ciudad española, capital de la
provincia homónima, en la comunidad autónoma de Andalucía al sur de España. Con
sus 560.631 habitantes en 2006 la ciudad de Málaga es la sexta por población de
toda España y la segunda de Andalucía tras Sevilla. Su área metropolitana cuenta
con 1.099.004 y es la quinta más poblada de España. Está situada en el extremo
oeste del mar Mediterráneo, a poco más de 100 km del Estrecho de Gibraltar.
Demográficamente es la zona urbana más densamente poblada (además de ser la
capital) del conjunto de localidades que se sitúan a lo largo de 180 km de la
costa mediterránea, conocida como la Costa del Sol. Málaga es candidata a
«Capital Europea de la Cultura» en 2016. La ciudad de Málaga se encuentra
rodeada de sistemas montañosos (Montes de Málaga). Dos ríos, el Guadalmedina y
el Guadalhorce, pasan por la ciudad desembocando en el Mediterráneo.
Origen del nombre
Aunque con frecuencia se indica como étimo la palabra fenicia para la sal (cf.
hebreo מלח mélaḥ, árabe ملح milḥ), el diferente consonantismo hace poco probable
esta teoría. Problemas del mismo orden restan credibilidad a la tentadora
explicación a partir del verbo *l-q-ḥ "coger, asir, torcer" con el preformante
locativo *m- y con un sentido "lugar en el que se retuerce (el metal)" (*malqaḥ
o similar), indicando la presencia de alguna fundición; extralingüísticamente,
esta teoría encuentra apoyo en la frecuente aparición de tenazas grabadas en las
monedas acuñadas en Málaga. Lingüísticamente la única teoría que puede
sostenerse sin grandes problemas es la que apunta a una forma de la raíz
semítica *m-l-k "reinar, rey, tener dominio", acaso indicativo de la presencia
en suelo malacitano de un templo dedicado a alguna diosa, probablemente Astarté
(a la que se le llama "reina del cielo" en la mitología semítica).
Si tenemos en cuenta que los fundadores de Malaka proceden de la poderosa ciudad
fenicia de Tiro (tirios) y que en dicha ciudad el dios supremo era Melqart mlk-q
(rey + ciudad) y que en la mayoría de las monedas encontradas de la ceca de
Malaka aparecen en el reverso un templo y en el anverso la imagen de un dios,
tampoco es descabellado deducir que ese templo y el nombre de la ciudad iban
dedicados a ese dios supremo.
Los residentes en la ciudad de Málaga son conocidos como malagueños o
malacitanos, aunque los residentes de Churriana o Campanillas se denominan a sí
mismos en ocasiones churrianeros y campanilleros respectivamente. Los barrios
con mayor personalidad histórica también tienen su propio gentilicio:
capuchineros, victorianos, trinitarios, percheleros y paleños.
HISTORIA
Fundación. Los fenicios
La provincia malagueña estuvo habitada desde tiempos mucho más remotos y prueba
de ello son el conjunto de dólmenes de Antequera, las pinturas rupestres de la
Cueva de la Pileta en Benaoján, Cueva del Tesoro en Rincón de la Victoria o la
cerámica encontrada en Nerja.
En el lugar donde se asienta la ciudad, existía un poblamiento túrdulo.
En base a ella, Málaga fue una de las colonias comerciales fundadas por los
fenicios de Tiro, desde el siglo VII adC, éste periodo tuvo una duración
aproximada según algunas fuentes [1], del 770 al 550 adC. debido a las buenas
condiciones para el atraque en su puerto natural al pie del monte Gibralfaro y
la gran cantidad de yacimientos de plata y cobre, siendo bautizada con el nombre
de Malaka (מלכה).
Entre las actividades económicas que esta colonia desarrolló, hay que hacer
referencia a las industrias pesqueras destinadas a la producción de púrpura y a
la salazón; y llegaron a acuñar moneda.
Mainaké griega
La ciudad fue posiblemente la colonia griega de Mainaké (en griego Μαινάκη)
durante al menos 70 años, de la que no se han encontrado restos aunque sí
existen documentos que mencionan su existencia.
Dominio cartaginés
La segunda mitad del siglo VI adC es la transición entre la época fenicia y
púnica de la ciudad, y se abandonaron la mayoría de las colonias fenicias.
Nabucodonosor II conquista los territorios fenicios, con lo que Málaga pasa a
ser sobre el 573 adC dominada por los cartagineses, que pretendían quedarse con
el comercio fenicio.
En los siglos que van desde fines del VI adC al cambio de era, los territorios
malagueños aparecen ocupados por dos tipos de gentes: los que habitan en la zona
costera, denominados Libiofenicios, y los íberos o turdetanos del interior.
Los romanos conquistaron la ciudad al igual que otras regiones bajo el dominio
de Cartago, en el año 218 adC tras las Guerras Púnicas.
Estas poblaciones del interior quedaron rápidamente captadas por los romanos a
comienzos de la segunda centuria y transformándose las más importantes en
auténticas ciudades, con cierta autonomía, pero siempre bajo el atento control
de los romanos
Malaka romana
Los romanos unificaron a las gentes de la costa y del interior bajo el común
poder romano; además se establecieron colonizadores itálicos que explotaron los
recursos naturales y trajeron el latín, y unos usos y costumbres que cambiarían
la vida de los pobladores existentes.
El paso de Málaga al dominio romano, formando parte de del área de la Hispania
Ulterior. Durante ésta época, el Municipium Malacitanum es punto de tránsito
dentro de la Vía Hercúlea, dinamizadora de la ciudad tanto económico como
culturalmente, al comunicarla ésta con otros enclaves desarrollados de la
Hispania Interior y con los demás puertos del Mediterráneo. De esta época data
el Teatro Romano, uno de los más antiguos de toda la Hispania.
Al caer la República y advenir el nuevo sistema político del Imperio, los
territorios de Málaga, que ya llevaban dos siglos ocupados por los romanos,
quedaron repartidos administrativamente entre los cuatro conventos jurídicos en
que se dividió la provincia Bética, recién creada por Augusto.
Según el griego Estrabón, la urbe tenía planta irregular, estilo propio de las
ciudades fenicias.
Los romanos comienzan la construcción de obras importantes. La dinastía Flavia
comienza el Puerto de Málaga y con Augusto se construye el teatro romano. Es el
emperador Tito, de la familia Flavia, quien concederá a Málaga los privilegios
de municipio. En la época romana la ciudad (en latín Malaca) alcanza un notable
desarrollo; convertida en ciudad confederada, se regía por un código especial,
la Lex Flavia Malacitana y con peso importante de gente culta y amante del arte.
A esta etapa pertenece el teatro romano y algunas piezas escultóricas
conservadas en el Museo Arqueológico Provincial.
La dinastía Flavia comienza el Puerto de Málaga y con Augusto se construye el
Teatro Romano. Es el emperador Tito Flavio Vespasiano, de la familia Flavia,
quien concederá a Málaga los privilegios de municipio.
En lo referente a algunos aspectos sociales, como la vida espiritual, se
encontraban algunas diferencias como consecuencia de su origen étnico. En cuanto
a lo económico, la riqueza del territorio obedecía fundamentalmente a la
agricultura de las zonas interiores y a la abundancia pesquera de las aguas que
bañan el litoral. Entre los productos malagueños que alcanzaron fama debe
destacarse el "garum" malacitano que llegó a tener gran fama en la capital del
Imperio.
En el año 325, año del Concilio de Nicea, Málaga aparece como uno de los pocos
enclaves romanos dentro de Hispania en los que había enraizado fuertemente el
credo cristiano. Anteriormente, se habían producido frecuentes levantamientos de
carácter antirromano catalizados , por la oposición al paganismo de los
hispanorromanos asimilados al cristianismo.
Invasion germánica y bizantina tras la caída del Imperio Romano
La decadencia romana da paso a la dominación de los pueblos germanos, que sobre
el año 411 arrasaron las costas malagueñas.
Tras la división del Imperio Romano, y la definitiva crisis del mismo, Málaga
entra dentro de las áreas de la Península afectadas por las grandes migraciones
y asentamientos de los pueblos germánicos, especialmente de los vándalos
silingios, que durante el siglo V vienen importando a Occidente el arrianismo.
Bajo el dominio visigodo, Málaga se convirtió en sede episcopal. El primer
obispo conocido fue Patricio, consagrado sobre 290, y presente en el Concilio de
Elvira.
Con la intención de reconstruir el Imperio Romano, el emperador bizantino
Justiniano conquista, entre otros territorios, Málaga, que fue una de las más
importantes ciudades de la provincia bizantina de Spania, hasta que son
expulsados por los visigodos, en el 615, tras la conquista el rey visigodo
Sisebuto. Ya por ese tiempo, Málaga estaba rodeada de torres que eran usadas
para vigilancia ante invasiones y para el cobro de impuestos al paso de carretas
Ocho siglos de historia árabe
A principios del siglo VIII comienza el derrumbe de la monarquía goda y, a
mediados de este mismo siglo, la penetración del islám en la península ibérica
desde las costas del Norte de África.
Este fenómeno se observa en la provincia de Málaga en el asentamiento de nuevos
pobladores, árabes y bereberes y también con la huida a los montes de la
población indígena.
Tras la conquista árabe la ciudad formó parte de la región musulmana de Al
Andalus, llamada por ellos Mālaqa (en árabe مالقة).
En el 743 entre definitivamente dentro del área de influencia árabe, tras años
de sublevaciones de sus habitantes hispanorromanos que serían sofocadas por el
gobernador de la ciudad Abd Al Ariz, en 716.
Con la sumisión de Bobastro ante Abd-al-Rahman III se impone totalmente el
sistema islámico en la tierra de Málaga lo que se traduce en una etapa de paz y
un nuevo esquema de población, basado en el desarrollo de las ciudades y la
proliferación de alquerías en el mundo rural, con el florecimiento del
artesanado y el comercio, así como de una agricultura intensiva con base en el
regadío, en contraste con el feudalismo que sufría el resto de Europa.
Se convirtió en ciudad floreciente, rodeada por un recinto amurallado provisto
de cinco grandes puertas y con gran cantidad de de arrabales y barrios asimismo
amurallados, dentro de los que evolucionaban los adarves, salpicados de huertas
a orillas del Guadalmedina, y cruzada de este a oeste por una vía que comunicaba
al puerto y la fortaleza con el interior del recinto amurallado; junto al
recinto, se asentaban los barrios de comerciantes genoveses y las juderías, de
forma independiente del resto de la ciudad.
Tras la división en taifas llegó a ser capital de la taifa hammudí. Del
urbanismo de ésta época, quedan trazas en el centro histórico y en dos de sus
principales monumentos: La Alcazaba y el Castillo de Gibralfaro, además de un
doble amurallamiento: la Coracha. Tras ello, el Califato de Córdoba se divide en
casi una cuarentena de Reinos de Taifas. En esta época Málaga fue la capital de
su propio reino, Rayya, independiente con la excepción de los intervalos de
1026-1058 (conquistado por Granada), 1073-1090 (bajo dominio almorávide),
1145-1053 (bajo dominio almohade).
Es el año 1089 cuando los almorávides son llamados por los Reinos de Taifas para
solucionar problemas rivales, quedándose en Al-Andalus y arrebatando el domino a
los regentes musulmanes.
En ésta época, contaba Málaga con dos arrabales fuera de las murallas y un
comercio que poseía un discreto radio de acción con Marruecos. La ciudad contaba
con una clase media dedicada a la artesanía y al comercio regulada por el
tratado del buen gobierno del zoco, redactado por el malagueño Al-Sagasti.
Hasta 1143 no son expulsados de Málaga, donde, años más tarde, gobernaría Ibn
Hud (hasta 1238) ferviente antialmohade. A la muerte de Hud, se ofrece la ciudad
al rey de Granada Mohamed I, formando parte del reino nazarí hasta finales del
siglo XV.
En esta época, vivían en Málaga unas 15.000 personas. En su conjunto, la
población islamo-malagueña se atuvo a la ortodoxia religiosa más estricta bajo
la tutela de los alfaquíes. Ortodoxia que respondía más a las normas de
comportamiento social. La población no musulmana constaba de una importante
minoría judaica mientras que la presencia de cristianos se reducía a los
cautivos apresados en hechos bélicos, forzados a trabajabar en las Atarazanas,
dónde se construían navíos ligeros para la vigilancia ribereña y el corso además
de una pequeña colonia de comerciantes extranjeros. En la Alcazaba residía el
gobernador de la ciudad, a menudo un príncipe nazarí, como delegado del sultán,
rodeado de secretarios y juristas.
En 1348, mientras la peste negra asolaba toda Europa, la Alcazaba y Castillo de
Gibralfaro toman su forma definitiva. La ciudad dispone de varias puertas que
permiten el paso a través del recinto amurallado, cuyos nombre siguen perdurando
hoy: Puerta Oscura, Puerta del Mar... En esta etapa vivió uno de sus hijos más
ilustres: el filósofo y poeta judío Ibn Gabirol, el cual será el primero en
acuñar el término Ciudad del Paraíso (usado posteriormente por Vicente
Aleixandre) para referirse a su ciudad natal
La Conquista e Incorporación a la Corona de Castilla
La conquista del reino de Granada comienza con la toma de Alhama por los
cristianos en febrero de 1482. A los pocos meses, Muley Hacen se refugia en
Málaga al ser destronado por su hijo Boabdil con el apoyo de los abencerrajes
que habían regresado del exilio.
Durante la Reconquista los árabes construyeron gran cantidad de torres de
defensa para la ciudad; así, al oeste Torremolinos, al norte Puerto de la Torre
(antiguo camino a Antequera), al noroeste las 11 torres de Alhaurín de la Torre
(de las que no quedan restos) y la torre de Alhaurín el Grande y al este la de
Torre de Benagalbón. La conquista de la ciudad de Málaga por los Reyes Católicos
en agosto de 1487 supuso un episodio sangriento en la guerra final por la
conquista del Reino de Granada.
Después de un largo asedio cortando las entradas de agua y víveres a la ciudad,
desde el 5 de mayo al 18 de agosto, el poderoso ejército castellano formado por
12.000 jinetes, 25.000 infantes y 8.000 soldados más de apoyo, logró tomar la
ciudad defendida por 15.000 gomeres africanos y guerreros malagueños. El asedio
de la ciudad fue uno de los más largos de la Reconquista, duró 6 meses y cortó
el suministro de alimentos, rindiéndose estos el 13 de agosto de 1487, la
población fue castigada a la esclavitud o a pena de muerte, con excepción de
veinticinco familias que pudieron permanecer en Málaga, como mudéjares, en el
recinto de la morería. La conquista de Málaga supuso un durísimo y definitivo
golpe para el reino nazarí de Granada que perdía así su principal puerta
marítima.
El rey Fernando de Aragón decidió aplicar un castigo excepcional y se negó a
conceder una capitulación honrosa para los vencidos. Excepto el grupo del
mercader Alí Dordux que rindió la ciudad a espaldas del arraez Hamad al Tagrí o
El Zegrí que resistiría en el castillo de Gibralfaro unos días más, los 15.000
supervivientes fueron convertidos en esclavos. Entre 5.000 y 6.000 cristianos
repoblaron la provincia (1.000 la capital). En un primer momento se levantaron
cuatro parroquias en la capital: las iglesias del Sagrario -dedicada a San
Pedro, fundada en 1488 y reconstruida en el siglo XVIII, San Juan, Santiago y
Santos Mártires.
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CÁDIZ

La ciudad de Cádiz es un municipio español
situado en la provincia de Cádiz, en la comunidad autónoma de Andalucía. Es la
capital de la provincia homónima y núcleo urbano del área metropolitana de la
Bahía de Cádiz, tercer núcleo poblacional de Andalucía y uno de los más activos
económica e industrialmente, en Andalucía, España. Además, conforma junto a los
municipios de Jerez de la Frontera, El Puerto de Santa María, San Fernando,
Chiclana de la Frontera, Puerto Real y Rota la Mancomunidad de Municipios Bahía
de Cádiz.
Ciudad de indudable interés turístico por su larga e influyente historia de más
de 3.100 años, no sólo en el ámbito nacional sino también por su importancia en
procesos como las guerras púnicas, la romanización de Iberia, el descubrimiento
de América o la instauración del régimen liberal en España con su primera
constitución. Toda la ciudad alberga numerosas plazas, jardines, iglesias,
etcétera que lo recuerdan.
El conjunto de Cádiz-San Fernando está separado de la Península por el Caño de
Sancti Petri. Históricamente ha sido desde un pequeño archipiélago a una sola
isla, situación en la que se debate si se encuentra. Ésta particularidad hace
que sea difícil definir la condición geográfica en la que se encuentra. Hoy día
recibe un plan de tratamiento insular. Se la conoce popularmente como la Tacita
de Plata
Etimología del topónimo
גדר (Gádir y Gdr sin las vocales), primitivo nombre fenicio de Cádiz, significa
etimológicamente castillo, fortaleza o, en general, recinto murado. Equivale al
de agadir, frecuente en muchos topónimos actuales del norte de África, por
ejemplo la Agadir de Marruecos. Aún hoy entre los bereberes agadir significa
«granero o mercado fortificado». Gádir fue el enclave fenicio más importante de
la Antigüedad en la península Ibérica.
Después, la ciudad fue conocida en griego ático por un nombre similar: τὰ
Γάδειρα (Gádeira). En griego jónico, el nombre se deletrea de forma ligeramente
diferente: Γήδειρα. Así es como aparece en las historias escritas por Heródoto.
Ocasionalmente se encuentra el deletreo ἡ Γαδείρα, como, por ejemplo, en los
escritos de Eratóstenes. Así lo atestigua Esteban de Bizancio.
En latín, la ciudad es nombrada Gades y en árabe قادس' (Qādis').
El importancia histórica y comercial de la ciudad ha hecho que, a partir del
endónimo "Cádiz", surjan exónimos que la nombran en italiano, Cadice; en
francés, Cadix; en inglés, Cadiz y en caló Peri. Asímismo, la forma dialectal
andaluza "Cai" es muy frecuente en el ámbito de la oralidad.
Historia de Cádiz
La historia de Cádiz es la propia de una ciudad marcada por su estratégica
situación militar y comercial, a caballo entre el Océano Atlántico y el Mar
Mediterráneo. Es el asentamiento fenicio más antiguo de occidente. Desde su
fundación, según la tradición clásica 80 años después de la Guerra de Troya
(1104 adC), fue una ciudad volcada al mar y al comercio. De ella partió Aníbal
para la conquista de Italia y el propio Julio César le concedió el título de
civitas federata al Senado romano. La ciudad alcanza una gran prosperidad en la
época romana, se construyen anfiteatros, acueductos y se convierte en la segunda
ciudad más poblada del Imperio durante un breve periodo de tiempo. Durante esta
época vivían en la ciudad más de quinientos equites (una casta de ciudadanos
notables), rivalizando con Padua y la misma Roma.
Con la caída del Imperio Romano y la conquista árabe de la Península, la ciudad
entra en un declive importante, perdiendo la capitalidad de provincia y su
importancia comercial y estratégica. No es hasta la Reconquista cuando se
instaura en la Bahía de Cádiz los astilleros reales de la Corona de Castilla y
el comienzo de la era de los descubrimientos cuando resurge la ciudad con gran
impulso.
De sus puertos partieron numerosos descubridores, como Colón, y conquistadores
en la época colonial lo que la enriqueció y posibilitó, siglos después, la
creación de una sociedad burguesa gaditana, liberal y revolucionaria. Como
ciudad que tuvo el monopolio comercial con América, sede de la Casa de
Contratación, fue escenario de numerosas batallas navales y de la creación de la
primera constitución española. En decadencia después de su implicación en la
Guerra de la Independencia y hundida después de la pérdida de Cuba, la ciudad no
ha parado de crecer, si bien no ha recuperado su importancia en el plano
nacional.
Gentilicio
Los habitantes de Cádiz reciben el nombre de gaditanos
Geografía
La ciudad de Cádiz se sitúa en lo que se llama, geográficamente, un tómbolo. Se
denomina así cuando se une una isla al continente por un istmo muy fino. En el
caso particular de Cádiz, este tómbolo no se une directamente con el continente,
si no con lo que se ha llamado históricamente la Isla de León, donde se
encuentra la ciudad de San Fernando. Históricamente, el conjunto, ha sido desde
un pequeño archipiélago a una isla, todo esto se puede ver en la sección de
historia. Se discute si actualmente tiene o no sentido definir como el conjunto
de Cádiz y San Fernando como una isla ya que, con el tiempo, el canal que
separaba la isla del continente, el Caño de Sancti Petri, se ha ido llenando de
sedimentos. Lo cierto es que la ciudad de Cádiz recibe un plan de tratamiento
insular.
Todo éste conjunto se encuentra inmerso en un verdadero laberinto de dunas,
caños, salinas y playas, formando lo que se conoce como Bahía de Cádiz; paraje
natural de alto valor ecológico.
De Cádiz se pueden destacar muchas cosas: sus playas, sus fiestas y por supuesto
su gente. Pero lo ideal es perderse en una noche de verano a "tapear" por el
barrio de la Viña o por el barrio del Pópulo. También su rica historia, ya que
Cádiz es considerada la ciudad viva más antigua de occidente. Con un rico
patrimonio artístico y monumental, Cádiz se está configurando como un gran
centro de turismo cultural y urbano.
Monumentos
Puerta de Tierra. La Puerta de Tierra es un monumento arquitectónico que supone
un reducto de la que fuera muralla de entrada a la ciudad de Cádiz. Levantada
por el arquitecto academicista Torcuato Cayón en el siglo XVIII, la portada está
labrada en mármol y está concebida más como retablo religioso que como
fortificación militar.
El Gran Teatro Falla de Cádiz, comienza a construirse en 1884, siguiendo el
proyecto de Adolfo Morales de los Rios. En 1886, el Ayuntamiento asume la
dirección de las obras, la escasez de fondos provocan la paralización de las
obras en diversas ocasiones y esto hace que la obra no finalice hasta 1905. Se
construyó sobre el solar del antiguo Gran Teatro de Cádiz, hecho de madera y que
se incendió en 1881. El arquitecto municipal Juan Cabrera de la Torre, dirigió
las obras, modificando en gran parte el primitivo proyecto. El teatro es de
estilo neomudéjar y las fachadas son de ladrillo rojo.
Catedral. Sede episcopal de la diócesis de Cádiz, en España. Se empezó a
construir en 1722 y no se terminó hasta el 28 de noviembre de 1838. Recibe el
nombre de "Santa Cruz sobre el Mar" aunque los gaditanos la denominan "Catedral
Nueva" en contraposición a la Catedral Vieja (de la Santa Cruz) mandada a
construir por Alfonso X El Sabio.
La Torre Tavira es una torre vigía y punto de mayor altura de la ciudad de
Cádiz, a 45 metros sobre el nivel del mar. Situada en la Casa-palacio de los
marqueses de Recaño, construida en el siglo XVIII y de estilo Barroco. Vigía
oficial del puerto gaditano en 1778 recibe el nombre de su primer vigía, Antonio
Tavira.
Monumento a la Constitución de 1812. Obra ralizada para conmemorar el centenario
de la promulgación de la Constitución de 1812. El proyecto fue obra de Modesto
López Otero (1885-1962), arquitecto, y el escultor Aniceto Marinas (1866-1953).
Se inauguró en 1912.
Ayuntamiento. Construido sobre las bases y emplazamiento de las anteriores Casas
Consistoriales, 1699, el actual Ayuntamiento de Cádiz es el resultado de dos
etapas: la primera, neoclásica, iniciada en 1799 por Torcuato Benjumeda, y una
segunda correspondiente al estilo isabelino, obra de García del Álamo en 1861 y
que afectaría a los interiores. En 1936 se iza por primera vez la bandera de
Andalucía.
Torres de Electricidad (Pilones de Cádiz)
La Casa del Almirante (Cádiz)
Palacio de la Aduana (Diputación de Cádiz)
Cárcel Real
Iglesia de San José
Teatro Romano de Cádiz. Está ubicado en el Barrio del Pópulo. Hallado en 1981,
fue construido por encargo de Lucio Cornelio Balbo "El Menor" en el siglo I
antes de Cristo y es el segundo más grande de todo el mundo romano, sólo
superado por el teatro de Pompeyo, en Roma. Cicerón habla de su uso para
propaganda personal de Balbo en sus "Epístolas a familiares". Según los
arqueólogos, este hallazgo confirma la grandeza de la ciudad de Gades, que tuvo
un censo de población superior a las 80.000 personas cuando la urbe dominaba el
comercio del Atlántico y era una de las ciudades más prosperas del imperio
romano.
Oratorio de la Santa Cueva
Oratorio de San Felipe Neri
Iglesia del Carmen. Iglesia barroca que se terminó de construir en 1762.
Castillo de Santa Catalina
Castillo de San Sebastián. Es una fortaleza de Cádiz ubicada en uno de los
extremos de La Caleta sobre un pequeño islote donde, según la tradición clásica,
se encontraba el Templo de Kronos. En 1706 se inician las obras, dando lugar a
un recinto fortificado de planta irregular y que defendía el flanco norte de la
ciudad.
Baluarte de la Candelaria
Museo de Cádiz
Iglesia de Santa Cruz
Arco de los Blancos
Arco de la Rosa
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GUIPUZCOA

Guipúzcoa (en euskera Gipuzkoa) es un
territorio histórico del País Vasco y a su vez una provincia española. Su
capital es San Sebastián. Limita con el departamento francés de Pirineos
Atlánticos por el noreste, Navarra al este, Vizcaya al oeste, Álava al sur y el
mar Cantábrico al norte. Cuenta con 691.895 habitantes (INE 2006).
Se halla situada en el extremo este del mar Cantábrico, en el Golfo de Vizcaya,
entre los 42º 58' 10'' y los 43º 8' 5'' de latitud norte y entre lº 5' 13'' y 1º
56' 47'' de longitud oeste. Posee 92 km de costa.
Su clima atlántico le da un color verde intenso a esta tierra con una mínima
oscilación térmica, mientras que el mar Cantábrico pone el color azul a un
paisaje atractivo para los turistas. Sus gentes tienen un fuerte arraigo a su
cultura, sus tradiciones y su antiguo idioma, el euskera. Guipúzcoa es el
territorio donde más extendido se encuentra el euskera entre la población.
Denominaciones: Guipúzcoa / Gipuzkoa
Guipúzcoa Es la denominación en castellano recomendada por la Real
Academia Española. Es la usada habitualmente en documentos oficiales de la
administración y en los documentos no oficiales escritos en castellano.
Es la denominación utilizada en la versión en castellano de la Constitución
española y en la versión en castellano del Estatuto de Autonomía para el País
Vasco.
Es la denominación oficial de la provincia, de acuerdo con el Real Decreto de 30
de noviembre de 1833.
Gipuzkoa. Es la denominación en euskera recomendada por la Real Academia
de la Lengua Vasca (Euskaltzaindia) y usada habitualmente en documentos
oficiales de las administraciones vascas. Es usada también en algunos documentos
en castellano, y es la más empleada por los medios de comunicación en español
del País Vasco.
Es la denominación utilizada en la versión en euskera de la Constitución
española y en la versión en euskera del Estatuto de Autonomía para el País
Vasco.
Es la única denominación oficial aprobada para el territorio histórico por sus
Juntas Generales.
La proposición de ley núm. 122/000084 presentada el día 2 de julio de 2004 por
el Grupo Parlamentario Vasco (Partido Nacionalista Vasco) en el Congreso de los
Diputados de la VIII legislatura, que pretendía establecer como denominación
oficial única la de Gipuzkoa, fue retirada por ese mismo partido el día 9 de
mayo de 2006.
Geografía
Por extensión, Guipúzcoa es la menor de las 47 provincias continentales de
España.
Relieve
Hidrografía Los ríos guipuzcoanos son todos ellos de curso breve y de cuencas
hidrográficas pequeñas. Sus caudales son relativamente cuantiosos y estables,
debido al elevado índice pluviométrico y a la persistencia de las
precipitaciones en esta zona.
De este a oeste, el primer río es el Bidasoa, que nace en Puerto Izpegui
(Navarra) a 710 m. de altitud y entra en Guipúzcoa por Endalarza, recorriendo
por nueve kilómetros el territorio provincial sirviendo de frontera natural
entre España y Francia, primero en un valle angosto y luego ensanchándose en una
llanura costera sobre la que se asientan Irún y Fuenterrabía, desembocando
finalmente en el mar Cantábrico junto al cabo Higuer.
El Oyarzun u Oarso es un pequeño río de 15 km de longitud que nace en las peñas
de Aya, a 680 m. de altura, atraviesa Rentería y desemboca en la bahía de
Pasajes. Es un río con frecuentes avenidas que debido a su pendiente (45,3 por
mil) arrastra numerosos sedimentos detríticos que se depositan en la bahía.
El Urumea nace al nordeste de Leiza (Navarra) a 710 m. de altitud, tiene un
cauce de 53 km y baña a Hernani donde recibe las aguas de su único afluente el
río Añarbe, para finalmente desembocar entre los montes Ulía y Urgull en San
Sebastián.
El río Oria es el mayor y más largo de los ríos guipuzcoanos, nace en el Puerto
de San Adrián, a 660 m. de altitud. Al principio se le considera formado por los
tres ramales que pasan por Idiazábal, Cegama y Zumárraga, y a partir de aquí
sigue con un cauce único que alcanza cerca de 80 km de longitud donde recoge las
aguas de sus afluentes los ríos Leizarán, Berástegui, Amézqueta, Araxes,
Amundarain, Agaunza y Ursuarán, bañando a los municipios de Zumárraga, Beasain,
Villafranca de Ordicia, Legorreta, Alegría de Oria, Tolosa, Villabona, Andoain y
Usúrbil, desembocando al mar en Orio formando en su desembocadura una peligrosa
barra.
El río Urola nace cerca de Legazpia en la vertiente norte del Aitzgorri a 720 m.
de altitud, tiene como afluentes a los ríos Urrestilla y Régil, y baña Legazpia,
Zumárraga, Villarreal de Urrechu, Azcoitia, Azpeitia, Cestona, Aizarnazabal y
desemboca en el mar en Zumaya.
El río Deva nace en el monte Eizmendi, en la sierra de Elgueta, a 825 m. de
altitud. Presenta un cauce de 58 km de largo y tiene como afluentes a los ríos
Ego, Aramayona y Aránzazu; atraviesa Salinas de Léniz, Arechavaleta, Escoriaza,
Mondragón, Vergara, Placencia de las Armas, Elgóibar, Alzola y Mendaro,
desembocando en Deva.
Además deben mencionarse los ríos que proceden de las zonas cársticas o torcales
existentes en Arno, Lastur, Aizarna, Vidania, Aintzarga, Alotza, Iñurritza,
Ubedi, Urbía, Escaraz, Guezaltza y Degüiza.
