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LOS HERMANOS |

Por:
Fernando Meléndez R.
Existe una anécdota que mi padre y mayores me relataban, sobre de cómo se
conocieron Don Adolfo Meléndez y su hermano Don Diógenes, dice así:
Era el año 1874. Don Diógenes (Abuelo de mi padre) vivía en los predios de
Arenales, dedicado a su fundo donde criaba su ganado. Por otro lado, Don Adolfo
Meléndez habitaba en Carora con su familia dedicado a sus prósperos negocios,
contaba 25 años de edad. Ambos hermanos hijos de Don Francisco de Paula
Meléndez en sus segundas nupcias con Doña Presentación Montesdeoca, no se
conocían personalmente, en la época no había la facilidad de transporte, y todo
se acarreaba a lomo de mula, asno, y caballo. A pesar de estar relativamente
cerca, las distancias se agrandaban por esta condición.
Un buen día Don Adolfo decide ir a conocer a su hermano, y prepara un viaje
a la localidad de Arenales para satisfacer su anhelo. Después de un accidentado
camino a lomo de bestia, llega Don Adolfo a la orilla del río Tocuyo. Empieza a
buscar el paso para ir a la otra orilla sin tener éxito, ya que no era
conocedor de aquellos predios. En esos instantes divisa a lo lejos en la otra
orilla a un individuo de a caballo, al que le hace señas y le grita pidiéndole
que le ayude indicándole el sitio del paso para poder cruzar con seguridad el
río. El asumió que se trataba de un lugareño y que debería ser “baqueano” de
esos lares. Luego de una serie de indicaciones, Don
Adolfo logra alcanzar la otra orilla.
Al acercarse al lugareño para agradecerle por su ayuda y presentarse como
corresponde, le dice: -“Gracias amigo,
sin su ayuda no habría logrado pasar!... Mi nombre es Adolfo Meléndez Montesdeoca”- Sorprendido
el lugareño le contestó: -“Adolfo
Meléndez..!. Yo soy Diógenes Meléndez Montesdeoca!... Somos hermanos!...”- y los
dos hombres se abrazaron en un saludo emocionado…
Por esas cosas extrañas de la vida, ese mismo día Don Diógenes había tenido
el mismo impulso de ir a visitar y conocer a su hermano Adolfo…!
Fernando Meléndez R. © www.familiamelemdez.org